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Torreón

'Día tras día vivo la tragedia... Tu vida se queda estancada'

EDITH GONZÁLEZ / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, viernes 15 de febrero 2019, actualizada 8:24 am

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Día tras días, vivo la tragedia. Es como si no hubiera pasado el tiempo, como si hoy fuera aquel 15 de febrero de 2018 y viviera por primera vez el asesinato de mi hija Dalia. Ha sido tremendo, como no tienes una idea, ¡horrible!

Esa es mi vida. Veo a mis nietas (Camila y Frida de 4 y 5 años), pero trato de no llorar enfrente de ellas por su bienestar psicológico, pero hay ocasiones en que ellas mismas me la recuerdan.

-¿Cuándo va a venir mi mamá Yaya? ¿Vamos al panteón a ver a mi mamá? ¿ Y por qué se fue al cielo?

Preguntas que no tienen respuesta. Precisamente la semana pasada me dice la más grande

-Mamá, vino Jesús conmigo y me llevó al cielo, allá arriba vi a mi mamá Dalia. Andaba vestida como Jesús, toda de blanco. ¿Yo por qué no me puedo ir? ¡Yo me quiero ir con mi mamá!.

-Todavía no te puedes ir mi amor, ella se fue porque va a cuidar los angelitos, Diosito le pidió que la ayudara, pero ella te cuida.

-Sí, mamá Dalia viene y me da besitos.

La más pequeña es la que me insiste que la lleve al panteón.

-Quiero ver a mi mamá Yaya, quiero ver a mi mamá Yaya, llévame.

Pasamos por ahí porque nos queda por el camino y mis hijas gritan.

-¡Mamá Dalia!, ¡Adiós, mamá Dalia!.

Tu vida se queda estancada, desde el momento que te pasó la tragedia ahí se para, ya nada más se sobrevive, ya no se vive, Edith. Ya no eres la misma, ni física ni emocionalmente. Todo se te acaba. Aniversarios, días de festejo ya no existen para ti. El día de las madres ¿Qué haces? ¿Llevar a las niñas ese día a verla ahí sin poderla ver en vida?

No tengo palabras para mis niñas, sólo las abrazo, las beso, es lo único que me queda, ver que estén bien. Tratar de que todos los recuerdos malos que tengan no regresen. Porque, hoy justo hace un año, despertaron solitas sin tener a su madre. La habían visto en la noche, se duermen y en la mañana su madre no está.

-Mamá, los policías nos llevaron, nos dieron huevito, coca, pero mi mamá Dalia ya no estaba.

Trato de que esos recuerdos no regresen.

-¿Y las autoridades?-

Yo siento que en la Vicefiscalía como que dicen "hay viene esta otra vez a poner gorro, si ya le dijimos esto, ya le dijimos lo otro, ahí viene".

Comisión a Víctimas, muy indiferente a pesar de que tienen un puesto donde la gente necesita apoyo, necesita ayuda, están para eso, para orientarte, a mi jamás me dijeron cuáles eran mis derechos como víctima indirecta, explicación ninguna. Ellos quieren que tú investigues, que tú hagas, que si sabes dónde está el presunto digas dónde está, pero la dirección exacta, sino no van a hacer nada, entonces ¿Cuál es su trabajo? Tienes que poner una queja en Derechos Humanos para que te hagan caso.

Ahora me dicen que para qué me dan información, porque todo tiene que ir pasando y el proceso está en pausa, que la orden de aprehensión está en pausa. Hay detalles de que el presunto tiene familiares en la policía y no han investigado. A veces pienso que no les interesa atraparlo.

Incluso una vez la fiscal y el vicefiscal me dicen que ya está detenido, pido verlo, me dicen que está en Durango, insisto y luego me salen conque se confundieron.

Faltan pruebas de ADN de unas colillas de cigarro, unas latas de cervezas y no saben dónde está la camioneta donde la pareja de mi hija, se la llevó.

Supuestamente no hay ningún apoyo federal destinado a los hijos de las víctimas del feminicidio. Me dijeron que Atención a Víctimas de Durango, le va a hablar a la de Gómez para que me atiendan a las niñas y a un año del asesinato de mi hija, ni una cita psicológica han tenido ellas.

Yo sé que mis niñas necesitan atención y si no se les van a dar allá, las voy a traer a Coahuila a ver si les da vergüenza a las autoridades de Durango.

En Torreón es donde me están orientando y apoyando.

Yo sólo pido que la Vicefiscalía ponga más atención, que no dejen las investigaciones estancadas, que presentan algo que te dé indicios de que están trabajando, que avancen, yo sólo pido justicia.

El testimonio es de Imelda Martínez, madre de Dalia Jazmín Orozco Martínez, de 25 años, quien desapareció el 15 de febrero de 2018. Su cuerpo fue localizado debajo de un puente vehicular ubicado en un camino de terracería que conduce de la localidad El Casco, hacia el municipio de Mapimí. Presentaba múltiples heridas por arma de fuego en diferentes partes del cuerpo. La Viscefiscalía giró una orden de aprensión en contra de quien fuera su pareja sentimental Cayetano "N", pero no ha sido ejecutada.

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