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EDITORIAL

Deconstrucción

Diálogo

YAMIL DARWICH
jueves 17 de enero 2019, actualizada 7:51 am


Esta palabra, poco usada, se emplea "en el terreno de la filosofía y de la teoría literaria con referencia al acto y el resultado de deconstruir".

"El verbo, procede del vocablo francés déconstruire, alude a desmontar a través de un análisis intelectual una cierta estructura conceptual"

Se aplica en diferentes disciplinas, incluida la arquitectura, escritura y, desde luego en la administración, que para el "Diálogo" de hoy pudiera ser alternativa para tratar de comprender lo que nos está sucediendo con el nuevo gobierno de "La Cuarta Transformación", que de pronto pareciera simple destrucción.

El deconstructor destruye para reedificar, construir de nueva cuenta lo que a su parecer está mal y comúnmente alcanza su ideal, aún contraviniendo lo económico.

Pensando positivamente y con la esperanza de que se satisfagan nuestras aspiraciones, AMLO pareciera interesado en acabar con lo mal hecho por anteriores administraciones, a un alto costo económico que, quizá, no podremos cubrir.

Dialoguemos sobre algunas decisiones:

Continúa empecinado en cancelar la construcción del aeropuerto en Texcoco, aún con las advertencias de expertos sobre el alto costo que representa; entre devoluciones, pagos de intereses y hasta posibles demandas internacionales, dejará que se pierdan alrededor de $16,000,0000,000.00, algo inaceptable para un país con grave disparidad en justicia social.

Conste que no sumo al gasto que representarían las nuevas instalaciones del aeropuerto militar de Santa Lucía, la modificación y ampliación del aeropuerto de Toluca, más lo que se agregue como costes financieros y legales de la decisión por reintegración y pago a inversionistas particulares. En caso de demandas, el incremento del gasto será mayor.

Construir una nueva refinería en Veracruz, que costaría $ 6,000,000.00 millones de dólares, justificada con la dependencia externa por la compra de combustible, ahora se antoja riesgosa al evaluar costo/beneficio y la emigración mundial hacia las energías limpias, renovables y sustentables: ¿no sería mejor adelantarnos al futuro?

A la CFE, le incrementará su presupuesto con 20 mil millones de pesos extraordinarios, sin atacar el parasitismo.

Regresar el avión presidencial, con un costo de $120,000,000.00 de dólares, gasto aprobado durante la gestión de Calderón, representa otro desperdicio del dinero de los pobres. ¿Cuántas escuelas, casas, etc., se podrían entregar con tales cantidades? Curiosamente, los más necesitados serán los primeros lastimados.

El "Tren Maya", próximo a construirse, tiene un presupuesto inicial de $120,000,000.00, cuestionado por espeleólogos que temen la destrucción de posas, cavernas y ríos subterráneos del sureste, además del daño irreparable a la flora y fauna, particularmente al jaguar en vías de extinción.

También preocupante es el recorte de presupuesto para el desarrollo turístico - de donde dice se obtendrán recursos - siendo el sector una de nuestras mayores fuentes de divisas, generando desventaja ante el competidor internacional.

De la Guerra del Huachicol - costo/beneficio - aún no podemos calcular números finales. Tengamos paciencia y prudencia.

En dineros Usted puede hacer las sumas; la pregunta que yo me hago es: ¿de dónde sacaremos tantos recursos económicos?, y si pudiéramos cubrir el costo: ¿no habrá mejor planificación de inversión para combatir las graves limitaciones de nuestros pobres? Pensemos en inversión no en gasto populista.

Hay otros gastos: $ 3,600.00 pesos mensuales para becas a 2.3 millones de muchachos que ni trabajan ni estudian - parece que el sector empresarial los absorberá en nóminas - y agregue otros $ 2,400.00, para que algunos ingresen a la universidad.

Hay cantidades no clarificadas: como el incremento de presupuesto a la milicia, para crear la Guardia Nacional; los cambios de secretarías a provincia; dineros para los super-delegados; y algunos otros "piquitos" que irán apareciendo, como la aplicación de recursos para crear cien nuevas universidades, siendo prioritario el apoyo a las existentes, no su recorte presupuestal en detrimento de la calidad académica.

¿Hasta cuando atenderemos el principio de calidad educativa, desechando el simple objetivo de alcanzar números con fines políticos?

Pero no solo es en dinero la tal deconstrucción, también anuló la Reforma Educativa, perdiéndose la inversión realizada y sembrando dudas sobre calidad académica.

Incluya la centralización del sector salud.

Ahora queda clara su advertencia de "atacar a la corrupción" "como barrer escaleras", "perdón a los defraudadores y centralismo a presupuestos y políticas": control férreo e indiscutible.

Le pido su opinión: ¿será deconstrucción o control centralista, como el vivido hace 30 años, con políticas que encadenaban toda decisión al parecer del presidente?

La recomendación teórica-política de la izquierda latinoamericana es controlar, a través de: los poderes, legislación, milicia, comunicación y protección a las masas de menor educación -objetivo nunca alcanzado- y es preocupante -para mí y para otros universitarios con los que he dialogado- la similitud que estamos viviendo entre teoría y práctica del ejercicio del poder en esta denominada Cuarta Transformación.

Le comparto una enseñanza para administrar, aprendida de viejos educadores: "prudencia, juicio, suavidad y maña".

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