16 de octubre de 2019 notifications
menu desktop_windows
Columnas Deportes

La Columna de Rosell

RAFAEL ROSELL
domingo 13 de enero 2019, actualizada 10:31 am


Enlace copiado

Todos los deportes sin excepción nos ofrecen, además de emociones y tristezas situaciones curiosas, así el futbol y concretamente en lo que se refiere a Santos Laguna. Ahora resulta que se les ha mojado la pólvora a los atacantes laguneros que ya suman 335 minutos sin anotar. Recordar que durante el Apertura 2018 impusieron un récord para el equipo al anotar al menos un gol en cada de los 17 partidos del torneo, el último gol de Santos data de la jornada 17 del torneo pasado en CU anotado por el ausente Jonathan Rodríguez al minuto 24. Después los dos repasos que le dio Monterrey en la liguilla y la fea derrota en Puebla contra Lobos iniciando este Clausura.

Lo curioso radica en que mientras aquí se vive un desabasto de goles, varios exsantistas se han dedicado a meter goles por todo el mundo, Djaninny y su equipo el Al Ahali goleó al Ohud Medina cinco a uno y el de Cabo Verde metió ¡los cinco! Néstor Araujo se estrenó anotando en la liga española con el Celta, aunque sin poder impedir la derrota ante el Rayo Vallecano 4-2. Aquí en nuestra Liga MX, Osvaldo Martínez ya tiene dos, Jesús Isijara uno para el Atlas. Ventura Alvarado y Eduardo Herrera anotaron para el Necaxa en Copa ganándole al Atlético San Luis, o sea todos anotan, el asunto es no portar la verde y blanca. Esperemos que hoy en el Corona la gente que se quedó con el grito ni siquiera ahogado contra Rayados en la vuelta de los cuartos, ya que Santos generó poco y nada, ahora sí grite con todo, los goles de su equipo contra un rival supuestamente a modo.

Atención, Monarcas no ha perdido con Santos en los últimos cinco juegos, con tres triunfos y dos empates. La última vivita de los michoacanos fue en el Apertura 2016 y le metieron cuatro a los Guerreros, con una gran actuación de Raúl Ruidíaz (ahora con el Seattle Sounders) que anotó tres. Por cierto, quien abrió el marcador ese día por los purépechas fue el ahora santista Diego Valdés. Aun con esta estadística el triunfo lagunero tiene que darse para compensar la derrota contra Lobos, que por cierto confirma su gran momento al ligar triunfos sin permitir gol en las dos primeras fechas de este Clausura. Lo de Lobos no es de este arranque de torneo viene arrastrando una buena inercia desde el cierre del Apertura, en los últimos ocho juegos perdió solo uno, cosechando quince puntos de 24. Si a esto le agregamos los dos partidos de este Clausura, de los últimos diez sólo ha perdido uno y de los últimos treinta puntos disputados ha ganado 21.

Lobos está cerca ya de la salvación gracias a su gran momento que supo mantener a pesar del parón entre torneos y que confirmó ganándole y pudiendo golear a Santos Laguna y ahora en un juego clave de jornada 19 para efectos del descenso al Veracruz en el puerto.

La disyuntiva de Salvador Reyes y la directiva de Santos es encontrar el nuevo socio de Furch allá adelante, primero fue Djaninny y después Cabecita, tomando en cuenta el torneo pasado y por lo mostrado en los minutos que han tenido ni Preciado, ni Quiñones, ni Orrantia han tenido los tamaños para aspirar a la sociedad con el "Emperador". Se fueron Herrera y Cetré, llegó Javier Correa y se espera la llegada de otro delantero, urge volver a armar una pareja tan letal como las del 2018. Y con un elemento clave como Brian Lozano en crisis la cosa se complica más.

¿Qué pasa con Brian Lozano? Lo de Lozano es complicado, difícil mandarlo a la banca con su despliegue físico que tanto gusta a los entrenadores de la actualidad, pero juega súper revolucionado, a mil por hora irrumpe y le falta cancha y porterías de mayores dimensiones, le vendría bien acompañar a Oliver Atom en esas canchas interminables de "Los Súpercampeones". Lozano debe afinar su motor, con el acelerador a fondo permanentemente llega el momento que se sale de los partidos y para sus compañeros resulta imposible seguirle y tratar de asociarse, simplemente les pasa de largo a todo tren. Lozano es clave en el equipo y debe de bajarle a los decibeles, detenerse a oler las rosas y disfrutar más del juego, a ese alocado ritmo sólo provoca stress a él y a sus compañeros. Veremos y comentaremos.

[email protected]
RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando más noticias...
Cargando tendencia...