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Columnas Finanzas

CONTEXTO LAGUNERO

Remordimientos convertidos en propósitos de año nuevo

JUAN MANUEL GONZALEZ
COLUMNA FINANZAS, lunes 07 de enero 2019, actualizada 12:24 pm


Rebecca Green, en sus tempranos 40 años, es una enfermera y es lo que en ingles se llama Death Doula (acompañante antes de morir). No requiere publicidad para sus servicios, lo que la recomienda es la ´publicidad de boca en boca. algunas veces no obtiene paga por sus servicios.

Rebeca da una lista de cinco etapas positivas para enfrentar la muerte.

No preocuparse del dolor físico. Siempre se dispone de alguna ayuda para evitar el dolor físico, es muy manejable, somos afortunados de que la tecnología y la ciencia hayan avanzado tanto.

Puede ser mejor no morir en casa. Morir en casa, es a menudo un deseo de los moribundos, pero a veces no es posible si los síntomas no son controlables o si no hay familiares que se encarguen del cuidado del enfermo. En estos casos es mejor, si hay la posibilidad, ir a un lugar de cuidados especiales.

Preguntarse a sí mismos: si no pudiera hablar por mí mismo, quien quisiera que hablara por mí. Pida a la persona que usted elija, que lo acompañe con el doctor para que le ayude a comentar los planes y las recomendaciones del doctor.

Deje de lado las cosas que no importan. Si en su condición médica la muerte es solo una idea, disfrute la vida, deje de lado las cosas triviales, ría más, ¡no se arrepentirá de hacerlo!

No tiene usted por qué volverse espiritual si no quiere.Por qué tenerle miedo a la muerte? Las historias de lo que hay después de la vida muchas veces crean mucha confusión, y eso, confusión, es lo que menos necesitamos para enfrentar la muerte. Como decía Enrique Canales, escritor, empresario, escultor y pintor exitoso: ¿Por qué preocuparnos del más allá desde el más acá?

En este mismo tema, Bronnie Ware-compositora australiana y profesional del cuidado de personas con enfermedades terminales- nos proporciona una lista de las cinco cosas de las que más se arrepienten los pacientes que están enfrentándose a la muerte. Cuando Bronnie las publico en su blog en el año 2009, ella no se imaginó que esto sería algo sensacional en internet y transformaría su vida.

Bronnie ha estado al cuidado de pacientes terminales por más de ocho años. Entrevistando a los pacientes, ella escribió en su blog acerca de los cinco temas recurrentes que obsesionan a muchas de las personas a las que ella ha asistido. Los llamo "Remordimientos antes de la muerte". Más de un millón de personas ha leyó este blog en el año 2009, para el año 2012 ya lo habían leído más de 8 millones de personas y ha sido traducido a 27 idiomas. Cuando se publicó en El Guardian -diario británico publicado desde 1821-, fue el más leído y dos años después, sigue ahí con 6.5 millones de visitas.

Su artículo y libro están basados en años de cuidadosa observación y en conversaciones con pacientes, muchos de ellos ansiosos por comentar sus detalles al respecto. No es un libro basado en investigaciones científicas. Sus pacientes le pedían que compartiera estos mensajes para que otros aprendieran de sus errores

Bronnie aborda el tema de manera muy simple y directa al punto. 729 palabras. "Lo podría haber hecho de 7 u 8 remordimientos, pero comprendí que los otros dos son los mismos remordimientos pero vistos de diferente ángulo, por eso solo son cinco, los más comentados por quienes enfrentaron la muerte". Ella opina que las voces de quienes opinaron tienen mucha autoridad moral para ello pues, confrontaron el hecho de que nuestra propia mortalidad nos recuerda que solo tenemos un tiempo limitado para vivir la vida que nosotros mismos decidimos de que forma vivir.

Estos son los cinco remordimientos antes de la muerte:

1. Hubiera tenido el coraje de vivir la vida que me hubiera gustado vivir a mi, no la vida que otros esperaban de mi. Este fue el más común de los remordimientos.

2. No hubiera trabajado tan duro como lo hice. Opinión más común de los pacientes masculinos.

3. Hubiera tenido el coraje de expresar mis sentimientos.

4. Hubiera convivido más tiempo con mis amigos.

5. Me hubiera permitido a mi mismo ser feliz con mi vida.

Más que tener estos remordimientos al final del camino, deberíamos de convertirlos en deseos fervientes de año nuevo y llevarlos a la práctica. Con toda seguridad nuestra vida sería la nuestra propia y muy placentera. Feliz Año Nuevo 2019!!!

www.degerencia.com

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