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Gómez Palacio y Lerdo

Enfoque

Carta de Zapata a Carranza, que...

RAUL MÚÑOZ DE LEÓN
GÓMEZ PALACIO, DGO, domingo 08 de abril 2018, actualizada 12:23 pm


El próximo 10 de abril -pasado mañana-, se cumplirán noventa y nueve años del vil asesinato de Emiliano Zapata...él y Francisco Villa, fueron los auténticos representantes de los anhelos y aspiraciones de los hombres que hicieron la Revolución y cuyos postulados se plasmaron en la ya centenaria Constitución de 1917. ¿Cómo se llevó a cabo el tremendo homicidio? Veamos:

"Nadie cree ya en usted ni en sus dotes de pacificador, ni en sus tamaños como político y como gobernante… Es tiempo de retirarse, es tiempo de dejar el puesto a hombres más hábiles y más honrados. Sería un crimen prolongar esta situación de innegable bancarrota moral, económica y política… La permanencia de usted en el poder es un obstáculo para hacer obra de unión y de reconstrucción… Por la intransigencia y los errores de usted, se han visto imposibilitados de colaborar en su gobierno hombres progresistas y de buena fe que hubieran podido ser útiles a México… Esos hombres, esos intelectuales, esa juventud pletórica de ideales, esa gente nueva no mancillada, no corrompida ni gastada, esos revolucionarios de ayer, se han apartado de la cosa pública llenos de desencanto; esos jóvenes que se han iniciado en los grandes principios de la Revolución y sienten infinitamente ansia de realizarlos; esos enamorados del ideal que hoy llevan impregnada de anhelo por un gobierno serio, honrado, fuerte, impulsado por anhelos generosos y atento a cumplir los compromisos contraídos en hora solemne. Pero por deber y por honradez, por humanidad y por patriotismo, renuncie usted al alto cargo que hoy ocupa y desde el cual ha producido la ruina del país".

Es fragmento de la carta que el Caudillo del Sur, Emiliano Zapata, envió al presidente de la República, Don Venustiano Carranza, con fecha 17 de marzo de 1919, cuyo texto dejaba firme constancia de la tenaz oposición del movimiento zapatista al gobierno que presidía el "Varón de Cuatro Ciénegas". Carta que. . . le costó la vida.

Don Venustiano asume la presidencia de la República a mediados de 1917, después de haber sido Primer Jefe del Ejército Constitucionalista. La Carta Magna había sido promulgada en febrero de tal año; se encontraba, pues, en plena vigencia, y Zapata desesperaba porque el tiempo corría y los postulados de la Revolución en materia agraria, plasmados en la Constitución, no tenían visos de ser aplicados. Carranza encaraba por tanto el dolor de cabeza que Zapata le generaba en el sur y cuyas fuerzas ocupaban Cuernavaca y se extendían por los terrenos montañosos del intrincado territorio morelense.

"Decidido a borrar del mapa a Zapata, el Presidente Carranza envió al general Pablo González al frente de cuarenta mil hombres, y Cuernavaca cayó en su poder el 3 de diciembre de 1918. Y unas veces por combate y otras por medio del cohecho, fue logrando significativos avances en la misión encomendada. Así, para enero o febrero del año siguiente, el zapatismo se circunscribía a pequeños golpes de guerrilla y a asaltos de poca envergadura, si bien el propio Zapata se escurría una y otra vez de sus tenaces perseguidores".

Lo anterior puede leerse en el capítulo "Tierra y Libertad, Lema Incumplido" del libro Historias Desconocidas de la Historia Mexicana del autor Luis Reed Torres, que Lupita, mi esposa, sabiendo mi afición por la lectura y los tipos de libro que gusto de leer, me lo obsequió el 21 de enero de 2012, como presente de cumpleaños. Libro muy interesante por los temas que toca y cuya lectura desde luego recomiendo.

"Zapata aparecía irreductible ante el carrancismo a pesar de la escasez de sus elementos, y en 1918 había dado a luz un manifiesto en el que hablaba de la pandilla carrancista, de esa avalancha de desequilibrados y rapaces que por el capricho de un ambicioso asesinaba, y que por el ansia de lucro de un centenar de estafadores del Tesoro, minaba las riquezas de la nación...".

"Fue por eso que se pensó en finiquitar el asunto a través de la traición...".

"Valiéndose para ello del coronel carrancista Jesús M. Guajardo, que convenció a Zapata de su aparente deserción de las fuerzas de Carranza, tendiéndole una trampa", continúa diciendo el autor del libro. "Tras tres o cuatro misivas entre el caudillo suriano y Guajardo, el supuesto desertor -que llamaba a don Emiliano "muy estimado jefe"- convino en atacar Jonacatepec, defendida a la sazón por el general carrancista Ríos Zertuche, quien realizó un simulacro de resistencia con cartuchos de salva, según asienta el historiador Alfonso Taracena. A continuación, el dizque zapatista de nuevo cuño remitió a Zapata -a petición del propio don Emiliano- al jefe Victorino Bárcenas, quien había defeccionado de las fuerzas surianas para pasarse al carrancismo. En ningún medio reparaba Guajardo para ganarse la confianza de Zapata...".

"Según refirió en 1966 el general Elpidio Perdomo, quien en los años revolucionarios perteneció a las huestes zapatistas y posteriormente fue gobernador del estado de Morelos, fue el coronel Jesús Jáuregui, jefe del estado mayor de Zapata, quien indujo a su general a tratar seriamente con Guajardo, pues a la sazón Jáuregui se hallaba prisionero del coronel carrancista y éste le había deslizado la idea de su pretendida defección. Perdomo agregó que entonces Zapata exigió a Guajardo, por medio de Jáuregui, el ataque a Jonacatepec, lo que aquel cumplió de inmediato a fin de vencer las reticencias de don Emiliano".

Para insistir y lograr su propósito de traición, Guajardo dirige una carta a Zapata, en la que le dice:

"Muy señor mío: Por su carta fechada el 21 de los corrientes quedo enterado de la invitación que se ha servido hacerme para que me una con sus tropas a fin de que ya a sus órdenes trabaje por la causa que tiene por objeto el mejoramiento de la gran familia mexicana. Le manifesté a usted que en vista de las grandes dificultades que tenemos Pablo González y yo, estoy dispuesto a colaborar a su lado siempre que se me den garantías suficientes para mí y mis compañeros, y a la vez mejorando mis circunstancias de revolucionario que en esta ocasión como en otras se trata de perjudicarme sin razón justificada".

"Cuento con suficientes elementos de guerra, así como municiones, armas y caballada. Tengo en la actualidad otro regimiento a mis órdenes así como otros elementos que sólo esperan mi resolución para contribuir a mi movimiento".

"En espera de sus letras y suplicándole una reserva absoluta sobre este asunto tan delicado, quedo su afectísimo y seguro servidor",

"Jesús M. Guajardo".

(RÚBRICA)

"Finalmente, convencido ya de la sinceridad de Guajardo, Zapata convino en celebrar una entrevista con el coronel, y para el efecto se dirigió a Tepalcingo, Morelos, donde pernoctó para presentarse a la mañana siguiente -10 de abril de 1919- en la hacienda de San Juan Chinameca, sitio de la reunión definitiva. Acompañado exclusivamente de una pequeña escolta y de sus generales Muñoz, Ceferino Ortega y Feliciano Palacios, Emiliano Zapata penetró en medio de la guardia formada en el patio por Guajardo, y al toque de honor en el centro del patio, una cerrada descarga de fusilería disparada casi a quemarropa hizo bambolear grotescamente al caudillo suriano durante breves segundos y luego se desplomó, tinto en sangre, de su cabalgadura, el famoso "As de oros". El cadáver fue enviado a Cuernavaca para ser exhibido públicamente durante cierto tiempo".

"Jesús M. Guajardo, entre tanto, recibía felicitaciones entusiastas y era ascendido a general".

EPILOGO:

"Tengo la pena de poner en el superior conocimiento de usted que hoy, como a la una y media de la tarde, fue asesinado el C. General Emiliano Zapata por tropas del llamado coronel Jesús M. Guajardo, quien con toda premeditación, alevosía y ventaja, consumó la cobarde acción en San Juan Chinameca".

"Parte Oficial rendido por el mayor Salvador Reyes Avilés, secretario particular de Zapata, al general Gildardo Magaña".

Así se terminó con la vida del idealista revolucionario, cuya muerte está a un año de cumplir un siglo.

[email protected] NOTA BIBLIOGRÁFICA: Luis Reed Torres.- Historiador y Periodista. Egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. En 2009 recibió un reconocimiento por 45 años de periodismo.

Ha escrito cientos de artículos sobre historia, política y economía en diversos medios como El Sol de México, El Heraldo, Excélsior, Impacto y otros.

Es autor de diez libros y ha sido catedrático de Historia del Periodismo Mexicano. Impartió varios diplomados sobre Historia de México a maestros con nivel de Licenciatura en la UNAM.

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