23 de febrero de 2019 notifications search
menu
Lector opina

Foro del Lector


sábado 03 de marzo 2018, actualizada 11:45 pm


Nota aclaratoria

Por medio de la presente manifiesto que me encuentro sumamente sorprendida por la publicación hacia mi persona, ya que soy defensora de los derechos de las mujeres y los jóvenes, así como impulsora de la legalidad y defensora de las leyes vigentes, al percatarme del video y notas que obra en la página de internet de El Siglo, referente a la supuesta indemnización y actos de corrupción emitida por el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento, afirmando que recibí dicha cantidad.

Lo cierto es que solicite una licencia sin goce de sueldo el día 8 de febrero del presente año, misma que no he recibido ninguna notificación de aprobación de dicha licencia, por lo que desconozco la elaboración del documento de indemnización y mucho menos del cheque existente.

El procedimiento legal es emitir un acuerdo de aceptación o negación de licencia, por lo que el departamento de recursos humanos no se ha pronunciado al respecto en los términos de la legislación laboral, el patrón tiene la facultad de otorgar dichas licencias, y el trabajador no puede tomar una decisión unilateral de ausencia en el puesto, porque se violarían los derechos y obligaciones del patrón y trabajador.

Hago énfasis que dichos documentos jamás fueron de mi conocimiento, por lo tanto, las imágenes mostradas en las notas periodísticas no tuve ninguna influencia ni competencia en la elaboración de dichos documentos, tan es así que no existe una manifestación de mi voluntad donde encuentra impreso mi nombre, en la póliza del cheque marcada en un postnaranja y en el recibo de conformidad del supuesto finiquito. Extiendo la presente carta para las subsecuentes aclaraciones que al interesado convenga. Atentamente

Lic. Rosario Jiménez Sifuentes

Torreón, Coah.

Condición de hijos de Dios

Las libertades básicas derivan de la dignidad humana, punto de mira de cualquier enfoque o decisión que afecte a otros. Forma parte esencial del optimismo antropológico de los cristianos: la condición de hijos de Dios prevalece sobre su evidente capacidad para el mal. Lo trató a fondo Juan Pablo II en Sollicitudo rei socialis, al final de 1987. Basten unas palabras del n. 47: “no se justifican ni la desesperación, ni el pesimismo, ni la pasividad.

Aunque con tristeza, conviene decir que, así como se puede pecar por egoísmo, por afán de ganancia exagerada y de poder, se puede faltar también —ante las urgentes necesidades de unas muchedumbres hundidas en el subdesarrollo— por temor, indecisión y, en el fondo, por cobardía.

Todos estamos llamados, más aún obligados, a afrontar este tremendo desafío de la última década del segundo milenio. Y ello, porque unos peligros ineludibles nos amenazan a todos: una crisis económica mundial, una guerra sin fronteras, sin vencedores ni vencidos. (…) Pero éste no es el único ni el principal motivo. Lo que está en juego es la dignidad de la persona humana, cuya defensa y promoción nos han sido confiadas por el Creador, y de las que son rigurosa y responsablemente deudores los hombres y mujeres en cada coyuntura de la historia”.

Jesús D Mez Madrid

Girona, España

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando tendencia...