Columnas Social
El Siglo de Torreón Miércoles 28 de feb 2018, actualizada 4:13am ... Anterior El Siglo 2 de 2 Siguiente ... El Siglo

PERSONAJES EN LA HISTORIA DE MÉXICO

El Siglo

  RECORDANDO A ESCRITORES DE COAHUILA Y ZACATECAS. NO 8

El Lic. Salvador Vizcaíno Hernández nació en Colima el 25 de noviembre de 1915, H.L. del Dr. Salvador Vizcaíno Mora y de Dña. Carmen Hernández. Murió en Torreón, Coah., el 17 de junio de 1979. Publicó 54 poesías. Se develó su Busto en Bronce en la Calzada de los Escritores Laguneros el 31 de octubre de 1987 por el Presidente Municipal, Lic. Manlio Fabio Gómez Uranga, y el Jefe de Arte y Cultura, Francisco Fernández Torres, acompañados de la Familia Pilar Pérez de Vizcaíno, Lic. Jaime Salvador Vizcaíno Pérez y Coral Vizcaíno Pérez.

Miembro del Grupo Ateneo Lagunero, cofundador de las Revistas "CAUCE" y "NUEVO CAUCE", en cuyo primer número de la última citada, de julio, agosto y septiembre de 1965, en parte escribió lo que sigue: "ALLÁ EN EL SUR, por los años veinte, el nombre de Torreón repercutía con actos de batallas, con estrépitos de cargas de caballería, y aún tenía el sonido blando y pegajoso de los cuerpos de chinos que se estrellaban sobre el cemento de las banquetas, como platanos maduros, cuando eran arrojados desde la azotea del Banco Chino".

"Pero, un día, la suerte nos trajo hasta estas tierras y nos encontramos que Torreón, el nombre bravío, era tan sólo la supervivencia y el recuerdo de la endeble construcción erigida por el Señor Leonardo Zuloaga, en el año de 1850, en la esquina sureste de la cuadra con muros de 'CIEN VARAS POR LADO', levantada en lo que sería posteriormente el rancho 'Del Torreón', con objeto de vigilar desde esa altura el paso del Río Nazas y principalmente las obras de la presa que también mandó construir Zuloaga y que se comenzó a denominar Torreón".

"Tal explicación histórica nos dejó vagamente insatisfechos. Había que admitir que el nombre resultaría tan sólo un símbolo de la lucha humana contra el desierto; pero, nos parecía tan cargado de sugerencias de conflictos que nos era difícil admitir tan pacífico origen. ¿Por qué hubo de regirse tal construcción? ¿Por qué era necesario vigilar el paso del río?".

"El Lic. Emiliano G. Sarabia, en el libro titulado 'Historia de la Comarca Lagunera', nos dice que estas tierras 'estaban enteramente despobladas y expuestas a las constantes incursiones de los bárbaros'.

"Y aún quisimos ir más atrás, remontándonos a los orígenes, haciendo a un lado a los historiadores oficiales".

"Es el año de 1821. Se levanta - en lo que hoy es 'La Loma' - la Hacienda de la 'Santísima Trinidad de la Labor de España', casona de recios muros horadados por las troneras, para servir de baluarte en contra de las incursiones de los indios salvajes".

"Corre el tiempo. Es el año de 1839. Don Juan Nepomuceno Flores, Señor de Avilés (antes Hacienda de San Juan de la Casta y hoy Villa Juárez), el verdadero iniciador del cultivo del algodón en esta Comarca, manda levantar la primera presa, la de San Fernando, para regar las tierras que por primera vez rendirían la cosecha del 'oro blanco'.

"Diez años después, en 1849, don Juan Ignacio Jiménez, copropietario con don Leonardo Zuloaga de la Hacienda de San Lorenzo, manda levantar la presa de Calabazas".

"Entonces empezaron los pleitos. Pleitos por cuestiones de límites; pero también, indudablemente, por el aprovechamiento de las aguas".

"Cierto que don Juan Nepomuceno Flores, don Juan Ignacio Jiménez y don Leonardo Zuloaga, verdaderos señores feudales, zanjaron, o pretendieron zanjar, las dificultades, celebrando en la Villa de Viesca, el 1 de marzo de 1852, un solemne convenio fijando límites y reglamentando entre ellos el uso del agua. Pero, no es menos cierto que ese convenio no sería más que un incidente en la larga lucha por el indispensable elemento".

"Se atisba la verdad del nombre de Torreón: es nombre de guerra: No es el símbolo de la lucha pacífica del hombre contra el desierto. Es grito de guerra del hombre contra el hombre, para adquirir el líquido precioso".

"En esa lucha se han de emplear todos los medios. Largas demandas que darían lugar a interminables juicios, hasta llegar a las más altas autoridades de la República. Juego de influencias de Estado a Estado. Publicaciones de extensos alegatos (no es otra cosa, para citar un ejemplo, el Libro del Lic. Emiliano G. Sarabia). Y cuando los hombres se desesperaban, el recurso de la fuerza, a la acción directa...".

Por: José León Robles de la Torre




Más de Columnas Social

... Anterior El Siglo Siguiente ... El Siglo


- IMP
El Siglo
El Siglo0
RELACIONADAS
Ver más
DESTACAMOS
El Siglo
COMENTA ESTA NOTICIA
El Siglo
Cargar comentarios

Foros Torreón / Blogs de El Siglo / Más comentarios

Ordenar en línea Edición impresa + Internet
ADEMÁS LEE El Siglo

© 2018. El Siglo - Cía. Editora de la Laguna S.A. de C.V. Todos los derechos reservados.
Av. Matamoros 1056 Pte. Col. Centro, Torreón Coah. México, C.P. 27000
Conmutador: 871.759.1200 | Publicidad 759.1200 ext 1310 | Suscripciones 716.4514 | Telemarketing 759.1259 | Google | Facebook | Twitter
Para mayor información sobre el tratamiento de sus datos personales ingrese a : Privacidad
I.S. o asterisco (*) significa inserción solicitada


Síguenos en:

Hay usuarios en línea y registrados. »IR AL CHAT