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Columnas Social

La columna del perro

M.V.Z. MIGUEL DÁVILA DÁVILA
domingo 18 de febrero 2018, actualizada 10:23 am


¿GORDO YO?

Me quedo sorprendido con los alcances de la globalización, es decir los usos y costumbres, que son exportados y/o imitados por países o pueblos con maneras muy diferentes de ser entre sí. Me refiero en este caso a la alimentación en nuestro México, en el cual, hace apenas unas décadas era un país desnutrido, y hoy por hoy ha pasado a ser un país de desnutridos y con sobrepeso. Todo esto se lo debemos en gran parte a la televisión y ahora al internet, ya que a través de estos medios, somos bombardeados por publicidad que nos incita al consumo desmedido y a la competencia implacable, haciéndonos sentir que el que no imita a los países del primer mundo está fuera de la jugada.

La manera de alimentarnos que no es lo mismo que nutrirnos ha cambiado, llevándonos a ser de los primeros países con más población de sobrepeso en el mundo, con la consiguiente carga negativa que esto significa, por el número de muertes, y sobre todo el aumento repentino de enfermedades incapacitantes, como las enfermedades cardiovasculares, diabetes y otras relacionadas entre sí al grado de ser ya, una epidemia sin control en nuestro querido México.

Bueno, pues así como nuestros hábitos alimenticios cambiaron, también cambiaron los hábitos de alimentar a nuestra mascota, pues les compartimos nuestra comida, no sólo en variedad sino en cantidad de veces, pues si nosotros pensamos a veces en limitarnos en no comer mucho, por el contrario, pensamos que con nuestro perro o gato debe de ser diferente y decimos pobrecito, es que me ve comer "y me pide".

Es increíble que más del veinte por ciento de los perros en México tienen sobrepeso, y este porcentaje, se pronostica que de no hacer algo irá en aumento. Pero si ahora, los dueños de los perros no se ejercitan, mucho menos lo harán sus mascotas, o bien tenemos a un perro de mucha actividad confinando a un lugar pequeño y como toda muestra de cariño hacia él o ellos, les llenamos constantemente el plato de comida.

Muchas veces en la consulta han traído perros a que les dé alguna vitamina, o desparasite o a decir del dueño les haga algo para que engorde, aunque su peso promedio en ese momento sea el adecuado, los propietarios me dicen es que vi un perro igual al mío, pero gordito y se veía muy bonito.

Aunque sé de antemano que lo que se diga en un consultorio para personas, o en un consultorio veterinario será "como predicar en el desierto". Es nuestro deber decirles que la gordura que vemos en las personas y en las mascotas, gracias a la imitación por la globalización no significa ni belleza ni salud, que lo que come ahora un ser vivo debe ser equilibrado y de acuerdo a la región, raza y tipo de actividad de cada organismo en particular, y esto con el tiempo se reflejará en nosotros, no sólo en nuestro aspecto, sino en nuestra salud, pues si bien tenemos una carga de herencia que no podemos cambiar, si lo podemos hacer con nuestros hábitos alimenticios y también con nuestra actividad física, y de igual forma se reflejará en nuestras mascotas, quienes ya empiezan a sufrir en porcentajes altos las mismas enfermedades que nosotros.

Ojalá y tomemos de inmediato el control de nuestro entorno, pues es únicamente en nuestro beneficio y digo inmediatamente, pues no deberíamos dejar como siempre las cosas para el "lunes" que entra, pues no sabemos nunca en qué momento nos puede alcanzar el destino.

Y ahora, para terminar, una gota de filosofía: LA NATURALEZA HUMANA NUNCA ESTÁ FELIZ, LA BELLEZA ESTÁ EN EL OJO DEL OBSERVADOR.

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