Muse celebra 25 años de existencia con monumental show

Espectáculos EFE

Antonio Martín Guirado Madrid, 26 jul (EFE).- El Wanda Metropolitano de Madrid vibró hasta el paroxismo con Muse en el último concierto de su gira mundial "Simulation Theory", un viaje que culminaron esta noche con un estallido de rock en toda regla aderezado por un preciosa estética homenaje a los 80 que incluyó, como colofón, hasta un monstruo robótico de unos 15 metros de altura.

Con la estética nostálgica de los 80 por montera, Muse, celebrando sus 25 años de existencia, demostró por qué es una de las mejores bandas en directo, entremezclando el pop electrónico con su esencia de los últimos años: la de los himnos de rock urgentes y diseñados para hacer vibrar a estadios hasta la bandera.Con la estética nostálgica de los 80 por montera, Muse, celebrando sus 25 años de existencia, demostró por qué es una de las mejores bandas en directo, entremezclando el pop electrónico con su esencia de los últimos años: la de los himnos de rock urgentes y diseñados para hacer vibrar a estadios hasta la bandera.Con la estética nostálgica de los 80 por montera, Muse, celebrando sus 25 años de existencia, demostró por qué es una de las mejores bandas en directo, entremezclando el pop electrónico con su esencia de los últimos años: la de los himnos de rock urgentes y diseñados para hacer vibrar a estadios hasta la bandera.Tras las encantadoras melodías de Nic Cester (exvocalista de Jet, que concedió al personal una oportunidad estupenda para revisitar la mítica Are you gonna be my girl?) y con unos 25 minutos de retraso sobre la hora prevista, Muse arrancó el concierto con Algorithm, el tema inaugural de su octavo disco, y presentó una espectacular escenografía a medio camino entre Matrix y Tron, pasado por la turmix de Ready Player One.Tras las encantadoras melodías de Nic Cester (exvocalista de Jet, que concedió al personal una oportunidad estupenda para revisitar la mítica Are you gonna be my girl?) y con unos 25 minutos de retraso sobre la hora prevista, Muse arrancó el concierto con Algorithm, el tema inaugural de su octavo disco, y presentó una espectacular escenografía a medio camino entre Matrix y Tron, pasado por la turmix de Ready Player One.La formación británica, con un montaje a la altura de los mayores espectáculos de U2 (bailarines con luces LED incluidos), no se anduvo con rodeos y lanzó su primer bombazo de la velada de la mano de Pressure, uno de los temas más potentes y redondos de su carrera, para continuar con la enérgica Psycho (de su premiado disco Drones, 2015) y la hipnótica Break it to me.La formación británica, con un montaje a la altura de los mayores espectáculos de U2 (bailarines con luces LED incluidos), no se anduvo con rodeos y lanzó su primer bombazo de la velada de la mano de Pressure, uno de los temas más potentes y redondos de su carrera, para continuar con la enérgica Psycho (de su premiado disco Drones, 2015) y la hipnótica Break it to me.¡Buenas noches, Madrid!, exclamó entonces un Matt Bellamy desatado desde el primer instante y completamente entregado a su guitarra y a hacer enloquecer al público, lo que consiguió, especialmente, con la majestuosa Uprising.¡Buenas noches, Madrid!, exclamó entonces un Matt Bellamy desatado desde el primer instante y completamente entregado a su guitarra y a hacer enloquecer al público, lo que consiguió, especialmente, con la majestuosa Uprising.El carisma de Bellamy sobre el escenario es tal que obliga a imaginar lo que haría hoy día Bono (U2) con 20 años menos.El carisma de Bellamy sobre el escenario es tal que obliga a imaginar lo que haría hoy día Bono (U2) con 20 años menos.

Muse celebra 25 años de existencia con monumental show

11 fotos, Antonio Martín Guirado Madrid, 26 jul (EFE).- El Wanda Metropolitano de Madrid vibró hasta el paroxismo con Muse en el último concierto de su gira mundial "Simulation Theory", un viaje que culminaron esta noche con un estallido de rock en toda regla aderezado por un preciosa estética homenaje a los 80 que incluyó, como colofón, hasta un monstruo robótico de unos 15 metros de altura. »


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Con la estética nostálgica de los 80 por montera, Muse, celebrando sus 25 años de existencia, demostró por qué es una de las mejores bandas en directo, entremezclando el pop electrónico con su esencia de los últimos años: la de los himnos de rock urgentes y diseñados para hacer vibrar a estadios hasta la bandera.

Tras las encantadoras melodías de Nic Cester (exvocalista de Jet, que concedió al personal una oportunidad estupenda para revisitar la mítica Are you gonna be my girl?) y con unos 25 minutos de retraso sobre la hora prevista, Muse arrancó el concierto con Algorithm, el tema inaugural de su octavo disco, y presentó una espectacular escenografía a medio camino entre Matrix y Tron, pasado por la turmix de Ready Player One.

La formación británica, con un montaje a la altura de los mayores espectáculos de U2 (bailarines con luces LED incluidos), no se anduvo con rodeos y lanzó su primer bombazo de la velada de la mano de Pressure, uno de los temas más potentes y redondos de su carrera, para continuar con la enérgica Psycho (de su premiado disco Drones, 2015) y la hipnótica Break it to me.

"¡Buenas noches, Madrid!", exclamó entonces un Matt Bellamy desatado desde el primer instante y completamente entregado a su guitarra y a hacer enloquecer al público, lo que consiguió, especialmente, con la majestuosa Uprising.

El carisma de Bellamy sobre el escenario es tal que obliga a imaginar lo que haría hoy día Bono (U2) con 20 años menos.

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