Ainhoa Arteta entrega su voz a laguneros

Espectáculos ÉRICK SOTOMAYOR

Con un programa que le permitió lucir su gran voz, la soprano española Ainhoa Arteta se presentó anoche en el Teatro Isauro Martínez, en el marco de la Gala 2018 de la Camerata de Coahuila. Canción, ópera y zarzuela, dejaron que la cantante hiciera un recorrido no sólo por tres géneros que domina muy bien, sino por tres momentos en los que pudo presumir la facilidad con la que adapta el color de su voz, con un teatro al 80 por ciento de su capacidad, la española dejó su huella con una interpretación memorable.

Con una variopinta coloratura de voz y una elegante presencia escénica, la soprano española Ainhoa Arteta, ofreció anoche en el Teatro Isauro Martínez, un memorable concierto, como invitada especial a la gala 2018 de la Camerata de Coahuila.
El programa inició con lo que se ha convertido en una tradición en su repertorio, una discreta y lírica interpretación de La suite vasca, de Sorozábal; Modinha, y Azulão, de Jayme Ovalle; y Ai, que linda moça, de Halffter; aunque con la que sacó la casta de una voz fina y muy educada, fue con Alfonsina y el mar, de Ariel Ramírez; logrando una emotiva interpretación y un pianissimo impecable en la última estrofa.

En donde Arteta lució todas las virtudes escénicas con las que cuenta, fue con el repertorio operístico. Especialmente con Sola, perduta, abbandonata, de Manon Lescaut de Puccini; un dramatismo elegante, una gran línea de canto, y un delicado cierre del aria, que robó varias ovaciones del público lagunero.

Con un vestuario que resalta además de su presencia escénica, su belleza física, la cantante española pisó fuerte el escenario del teatro Martínez.Presumió esa virtud de dominar el fiato, tanto en las canciones populares como en la ópera.

Y si la soprano sorprendió en las dos primeras partes del concierto, el cierre fue contundente.Y es que en la parte de la Zarzuela, demostró que además de soprano es orgullosamente española, y ese ADN, permitió al público escuchar una impecable versión de Como nací en la calle de La Paloma, de Barbieri; tan coquetos sus filados, como su expresión corporal.

Además, Ainhoa, interpretó De España vengo..., de El niño judío.Interpretó No corté más que una rosa, de Sorozábal. Supo como ganarse al público cantando, y diciendo que su programa une a dos culturas hermanas.

Ainhoa Arteta entrega su voz a laguneros

11 fotos, Con un programa que le permitió lucir su gran voz, la soprano española Ainhoa Arteta se presentó anoche en el Teatro Isauro Martínez, en el marco de la Gala 2018 de la Camerata de Coahuila. Canción, ópera y zarzuela, dejaron que la cantante hiciera un recorrido no sólo por tres géneros que domina muy bien, sino por tres momentos en los que pudo presumir la facilidad con la que adapta el color de su voz, con un teatro al 80 por ciento de su capacidad, la española dejó su huella con una interpretación memorable. »


ainhoa arteta

Con una variopinta coloratura de voz y una elegante presencia escénica, la soprano española Ainhoa Arteta, ofreció anoche en el Teatro Isauro Martínez, un memorable concierto, como invitada especial a la gala 2018 de la Camerata de Coahuila.

El programa inició con lo que se ha convertido en una tradición en su repertorio, una discreta y lírica interpretación de La suite vasca, de Sorozábal; Modinha, y Azulão, de Jayme Ovalle; y Ai, que linda moça, de Halffter; aunque con la que sacó la casta de una voz fina y muy educada, fue con Alfonsina y el mar, de Ariel Ramírez; logrando una emotiva interpretación y un pianissimo impecable en la última estrofa.

En donde Arteta lució todas las virtudes escénicas con las que cuenta, fue con el repertorio operístico.

Especialmente con Sola, perduta, abbandonata, de Manon Lescaut de Puccini; un dramatismo elegante, una gran línea de canto, y un delicado cierre del aria, que robó varias ovaciones del público lagunero.

Con un vestuario que resalta además de su presencia escénica, su belleza física, la cantante española pisó fuerte el escenario del teatro Martínez.

Presumió esa virtud de dominar el fiato, tanto en las canciones populares como en la ópera.

Y si la soprano sorprendió en las dos primeras partes del concierto, el cierre fue contundente.

Y es que en la parte de la Zarzuela, demostró que además de soprano es orgullosamente española, y ese ADN, permitió al público escuchar una impecable versión de Como nací en la calle de La Paloma, de Barbieri; tan coquetos sus filados, como su expresión corporal.

Además, Ainhoa, interpretó De España vengo..., de El niño judío.

Interpretó No corté más que una rosa, de Sorozábal.

Supo como ganarse al público cantando, y diciendo que su programa une a dos culturas hermanas.

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