Seis fantásticas segundas partes

Espectáculos AGENCIAS

Dicen que segundas partes nunca son buenas y la idea viene, de fondo, de que un concepto bien realizado con dificultad podrá igualar la fórmula y/o éxito obtenido.

Lo que suele suceder es que en ese intento de lograr algo genial, por segunda ocasión, el resultado es un repetitivo que carece de impacto. Pero toda regla tiene su excepción; estas son fabulosas segundas partes en el cine que hicieron las cosas bien.

La trilogía de Christopher Nolan dedicada a este personaje es fantástica por tomarse más en serio esta tendencia de héroes de cómics al cine. Mientras que Batman Inicia fue entretenida y con una realización espléndida, la secuela es toda una obra maestra. De los personajes a la producción al trabajo actoral en pantalla. La trama tiene un tejido que pone sobre la mesa preguntas éticas, propuestas por el Guasón, de una forma crítica del mundo actual pero sin perder su esencia como no se pensaba que una cinta de cómics pudiera lograr.El primer Capitán América, que estaba dando su aporte para dar forma al universo Marvel en el cine, aún lidiaba con combinar exitosamente una historia convincente con un tipo de acción de superhéroes que fuera legendaria, no risible o caricaturesca. Lo logra a medias, a diferencia de la secuela, que ya más y mejor establecida este mundo y sus personajes, lo hace todo bien y pone una nueva meta de genialidad para otras cintas de su género.Buscando a Nemo es un clásico que perdurará para siempre, porque para las generaciones futuras seguirá teniendo el mismo impacto como lo hizo para aquellos que la vieron por primera vez en las salas de cine. Inigualable en todo aspecto, la secuela, llegada varios años después, logró reinventarse de una forma tan ingeniosa como pocas cintas logran hacerlo. Nuevos y viejos personajes en una nueva aventura que se sigue sintiendo fresca y conmovedora como lo logró la original.La original marcó un cambio en el mundo del cine y la forma como se abordaban las historias de ciencia ficción, pues sorprendió por una aventura épica, la reflexión sobre el tema de las máquinas, la estrella de cine convertida en el villano y mucha, mucha acción con efectos especiales innovadores. La secuela es todo lo bueno de la primera, a la segunda potencia, en especial en sectores técnicos y visuales.La experiencia de la cinta original es irrepetible y es que el primer filme de esta saga es icónico por su forma original de combinar ciencia ficción con horror como nadie lo había hecho antes. Para la secuela, eligieron bien no intentar repetir la idea y en esta ocasión mandaron a la protagonista a una base militar, en el espacio, y los pusieron a pelear contra una presencia alienígena letal. El resultado es una película que nos tiene a todos al borde de nuestros asientos y que no es para nada ‘más de lo mismo’.La primera cinta explicó de forma general este universo y ofreció una carrera por la supervivencia llena de adrenalina que sorprendió a todos. La secuela, si bien algunos debaten apenas y tiene que ver con la original, porque el común es que toman lugar en el mismo universo ficticio, y nada más, es sin duda un trabajo de mucha mayor calidad si se piensa en contenido. Su suspenso no necesita destrucción de edificios durante todo el relato, sino un grupo de personas encerradas en un búnker; nada más.

Seis fantásticas segundas partes

6 fotos, Dicen que segundas partes nunca son buenas y la idea viene, de fondo, de que un concepto bien realizado con dificultad podrá igualar la fórmula y/o éxito obtenido.

Lo que suele suceder es que en ese intento de lograr algo genial, por segunda ocasión, el resultado es un repetitivo que carece de impacto. Pero toda regla tiene su excepción; estas son fabulosas segundas partes en el cine que hicieron las cosas bien. »


La trilogía de Christopher Nolan dedicada a este personaje es fantástica por tomarse más en serio esta tendencia de héroes de cómics al cine. Mientras que Batman Inicia fue entretenida y con una realización espléndida, la secuela es toda una obra maestra. De los personajes a la producción al trabajo actoral en pantalla. La trama tiene un tejido que pone sobre la mesa preguntas éticas, propuestas por el Guasón, de una forma crítica del mundo actual pero sin perder su esencia como no se pensaba que una cinta de cómics pudiera lograr.

El primer Capitán América, que estaba dando su aporte para dar forma al universo Marvel en el cine, aún lidiaba con combinar exitosamente una historia convincente con un tipo de acción de superhéroes que fuera legendaria, no risible o caricaturesca. Lo logra a medias, a diferencia de la secuela, que ya más y mejor establecida este mundo y sus personajes, lo hace todo bien y pone una nueva meta de genialidad para otras cintas de su género.

Buscando a Nemo es un clásico que perdurará para siempre, porque para las generaciones futuras seguirá teniendo el mismo impacto como lo hizo para aquellos que la vieron por primera vez en las salas de cine. Inigualable en todo aspecto, la secuela, llegada varios años después, logró reinventarse de una forma tan ingeniosa como pocas cintas logran hacerlo. Nuevos y viejos personajes en una nueva aventura que se sigue sintiendo fresca y conmovedora como lo logró la original.

La original marcó un cambio en el mundo del cine y la forma como se abordaban las historias de ciencia ficción, pues sorprendió por una aventura épica, la reflexión sobre el tema de las máquinas, la estrella de cine convertida en el villano y mucha, mucha acción con efectos especiales innovadores. La secuela es todo lo bueno de la primera, a la segunda potencia, en especial en sectores técnicos y visuales.

La experiencia de la cinta original es irrepetible y es que el primer filme de esta saga es icónico por su forma original de combinar ciencia ficción con horror como nadie lo había hecho antes. Para la secuela, eligieron bien no intentar repetir la idea y en esta ocasión mandaron a la protagonista a una base militar, en el espacio, y los pusieron a pelear contra una presencia alienígena letal. El resultado es una película que nos tiene a todos al borde de nuestros asientos y que no es para nada ‘más de lo mismo’.

La primera cinta explicó de forma general este universo y ofreció una carrera por la supervivencia llena de adrenalina que sorprendió a todos. La secuela, si bien algunos debaten apenas y tiene que ver con la original, porque el común es que toman lugar en el mismo universo ficticio, y nada más, es sin duda un trabajo de mucha mayor calidad si se piensa en contenido. Su suspenso no necesita destrucción de edificios durante todo el relato, sino un grupo de personas encerradas en un búnker; nada más.

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