Arizona, peligro latente

Crónicas de oscuridad y urbanidadluis hernández aranda

Arizona, peligro latente

PUBLICIDAD

Escrito por luis hernández aranda 27 de abril de 2010
General

En mayo de 2004 conocí al agente Rob Griffin de la Patrulla Fronteriza de Arizona. Su trabajo, está por demás decirlo, era "cazar" ilegales. Incluso el agente se definía como una "rata del desierto" debido a que creció en Tucson.

"Por favor diles a los migrantes que ya no vengan. Es muy peligroso, que no se arriesguen, pueden perder la vida".

Griffin se refería al riesgo que representa cruzar el desierto de Arizona. Lo cual resulta una misión prácticamente imposible porque el termómetro rebasa con facilidad los 40 grados centígrados y el sol no tiene piedad de quienes caminan por la zona.

En 2004 tuve la oportunidad de caminar por ese desierto, fui a realizar un reportaje para El Siglo de Torreón que se publicó en tres partes sobre la búsqueda del sueño americano.

Recuerdo que al caminar por el desierto, obviamente asistido por agentes de la Patrulla Fronteriza, fue recurrente encontrarme con latas de atún vacías, garrafones de agua, bolsas de frituras e incluso pedazos de ropa. La escenografía era prueba del paso de ilegales.

La mayoría de los mexicanos trata de llegar a Phoenix cargando solamente un galón de agua el cual les resulta insuficiente. Griffin me comentó que ante la falta de agua muchos ilegales beben de una pequeña laguna en medio del desierto donde en la orilla flotan heces fecales de ganado. De ahí que muchas personas cuando son aseguradas por la patrulla fronteriza presentan serios males gastrointestinales.

Todos estos recuerdos vinieron a mi mente el pasado viernes, cuando la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, firmó la nueva Ley que es considerada la más dura de Estados Unidos.

La nueva legislación contempla hasta seis meses de prisión a migrantes capturados en Arizona sin documentos y propone el pago de 2 mil 500 dólares de multa.

Honestamente no creo que el endurecimiento de la ley inhiba que muchos mexicanos vayan a buscar un mejor nivel de vida a los Estados Unidos, porque por desgracia en México no encuentran oportunidades de desarrollo.

Ante la nueva ley ya surgieron algunas declaraciones estridentes de nuestros políticos que la tachan de discriminatoria. Es cierto, la ley puede ser un acto de discriminación, pero ¿con qué cara nuestros políticos se dicen indignados cuando preocupados por intereses partidistas no aprueban las reformas estructurales que México necesita para generar riqueza?

¿Dónde está la reforma fiscal, la laboral, la de energía y seguridad?, ¿Por qué nuestros políticos se rasgan las vestiduras por una ley de Estados Unidos y no lo han hecho por todos los mexicanos que han muerto en el desierto de Arizona? Los golpes de pecho resultan ser hipócritas la mayoría de las veces.

La indignación de los políticos mexicanos la percibo por el peligro que representa el que disminuyan las remesas que ingresan al país. El dinero de los ilegales representa buena parte de la riqueza nacional, algunos estudios financieros afirman que las actividades que realizan los migrantes mexicanos en Estados Unidos generan hasta 50 por ciento del Producto Interno Bruto de México.

Además de la crisis económica, está el fenómeno de la violencia. Conozco a profesionistas que han dejado Torreón para viajar, ellos sí de manera legal, a Estados Unidos o Canadá donde llegan a trabajar de ayudantes de cocina sacrificando el ser licenciado o ingeniero por el simple hecho de no vivir en un país donde las balas perdidas nos pueden alcanzar en cualquier momento.

La nueva ley es un obstáculo más que intentarán sortear los ilegales mexicanos. Ante este nuevo obstáculo recuerdo la historia de Pedro a quien conocí en ese viaje dentro de una "prisión" en medio del desierto de Arizona y que había sido rescatado por la Patrulla Fronteriza.

Pedro, originario de Puebla, comenzó a caminar en el desierto un domingo 9 de mayo de 2004, pero pronto se les acabó el agua y para no gastar tantas energías caminaban en las noches. Me confesó que rezó como nunca, pedía ser rescatado, lo que finalmente ocurrió un 14 de mayo. Con él viajaban 5 amigos más.

Pedro en esa ocasión dijo que después de lo que vivió, nunca le recomendaría a un hijo suyo pasar de ilegal. Sin embargo, a su lado estaba un hombre con una cachucha que portaba la imagen de la Virgen de Guadalupe, quien lleno de fe me dijo que la "Virgencita" los había salvado, pero al mismo tiempo y en voz más baja me confesó que volvería intentar llegar a Estados Unidos.

"Lo voy a volver a hacer. No tengo otra opción". Y es que en México no hay trabajo, pero eso sí, mucha indignación de los políticos por una nueva ley en Estados Unidos.

General, 3,944 lecturas.

lee más

PUBLICIDAD

Suscripción por correo

¿Te gustaría recibir los escritos de luis antes que nadie? Suscríbete, es gratis.

luis hernández aranda Blog de luis hernández aranda

Más escritos

PUBLICIDAD

ver más escritos de luis hernández aranda

PUBLICIDAD

Noticias populares ahora