Premios Oscar 2014 (segunda parte)

Mis días de cineDiana Miriam Alcántara Meléndez

Premios Oscar 2014 (segunda parte)

PUBLICIDAD

Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 20 de febrero de 2014

Comentarios sobre las nominadas a mejor película para el premio Oscar de 2014.

Gravity – Gravedad (EUA-Reino Unido, 2013)

Lo importante en este caso no es la historia, sino la realización (y ello es bueno como es malo). Una ingeniera y un astronauta en una misión en el espacio deben encontrar la manera de sobrevivir luego que los restos de un satélite destruido llegan hasta su nave, el choque la inhabilita y mata al resto del equipo; a la deriva en el espacio, la protagonista debe aferrarse a una razón por sobrevivir, lo mismo que encontrar la fuerza y el valor en la difícil prueba que consistirá en llegar a una base satelital cercana con el fin de usar la cápsula de evacuación para regresar a la Tierra.
La película construye tensión constantemente, en imagen como con sonido, logrando el nivel de aislamiento, nerviosismo, miedo e incertidumbre requerido para transmitir el viaje del personaje, literal y metafórico (incluyendo su crecimiento y desarrollo, personal, emocional, simbólico, lógico, etcétera).

Las actuaciones cumplen, pero es el proceso de construcción lo que la hace funcionar, incluso más que la historia, y no por su sencillez; las situaciones y los personajes siempre representan algo (y con ello cargan con el mensaje de la historia), pero es su ambientación y manufactura lo que al final resuena en el proyecto, dejando que su eje, su propósito, (por muy simbólico y bien llevado que esté) quede falto de un algo para trascender por completo.

Her – Ella (EUA, 2013)

Relato de amor moderno, contemporáneo y futurista: un hombre que atraviesa un divorcio trabaja como escritor de cartas. Cuando adquiere un sistema operativo personalizado, diseñado para cubrir sus necesidades, comienza a “enamorarse” de éste, del ser detrás de la voz, personalidad y “persona” de tal.

Se abarcan temas importantes sobre la conectividad, la comunicación, la interacción, la dependencia, la soledad, las relaciones humanas, las relaciones de pareja, escuchar y ser escuchado, la tecnología, el contacto humano o el contacto a través de la tecnología, entre otros asuntos que abruman al ser del complejo mundo contemporáneo.

El argumento, sin embargo, mejoraría si tuviera un eje extra en su discurso, una perspectiva que cuestionara el uso y absorción de estas tecnologías en la vida humana, (aunque se agradece plantear las dimensiones de la relación, por ejemplo, cuando el protagonista no se anima a hablar de su novia precisamente por miedo a ser criticado que se trata de un sistema operativo).
Que la máquina vaya desarrollando sentimientos, vaya evolucionando, es interesante (y cuestionable), pero el desenlace es conveniente y hasta predecible (aunque trae inmerso, para bien, varias preguntas y reflexiones) y la trama a veces es repetitiva.

El proyecto es relevante, interesante y vasto, el cuál prevalece por sus intenciones y buena realización.

Nebraska (EUA, 2013)

La película es como una lección de vida amplia y libre, pone muchas cartas sobre la mesa y deja que el espectador se quede con lo que más le haya impactado, sea lo que sea. La historia trata de un hombre que decide llevar a su padre a Nebraska para reclamar un premio que ganó en una revista; convencido de que su padre no ha ganado nada pero consciente de que sus ganas de emprender y finiquitar este deseo son más importantes que el premio mismo, padre e hijo terminarán en un viaje de entendimiento mutuo.

La película funciona por la comunión actoral, de dirección y de guión; una no se desempeñaría igual sin el buen trabajo de la otra, y aunque la historia parezca sencilla, tiene un importante trasfondo sobre la familia, las decisiones de vida, el pasado de las personas y cómo éste influye en su formación y desarrollo; sobre la fraternidad, la solidaridad, la rivalidad, la conveniencia, la desdicha, los anhelos o la insatisfacción.

El eje del relato es la relación padre-hijo, una relación tanto fuerte como sensible, afectuosa pero distante, ésta, junto con otras más, son historias de vida con las que las personas pueden relacionarse y eso es lo importante del relato, su variedad de discurso y una forma sutil de decirlo (tal vez demasiado sutil) respecto a los deseos y/o sueños que a veces terminan en el vacío.

La película se toma su tiempo y en realidad eso no es malo (si se tiene paciencia para este tipo de cine), hasta que se llega al tercer acto, donde se implora más agilidad en la trama para evitar repeticiones de sí misma; de igual forma hace falta mayor profundidad de historia para muchos de los personajes con el fin de establecer concretamente su viaje dramático (aunque la ambigüedad puede ser parte del propósito del relato, dar una definición flexible a los personajes [o a la historia] a fin de no limitarlos, lamentablemente, ello a veces resulta en una falta de matiz hacia sí mismos, con una conclusión, además, no del todo satisfactoria). El viaje es el propósito del relato pero puede resultar predecible y poco enfocado, lo que tiene que decir no lo hace de manera directa o clara. Al final tal vez esa es la intención, con todo lo bueno y malo que esto traiga a la película (o a la experiencia de verla).

2,269 lecturas.

lee más

PUBLICIDAD

Suscripción por correo

¿Te gustaría recibir los escritos de Diana antes que nadie? Suscríbete, es gratis.

Diana Miriam Alcántara Meléndez Blog de Diana Miriam Alcántara Meléndez

Más escritos

PUBLICIDAD

ver más escritos de Diana Miriam Alcántara Meléndez

PUBLICIDAD

Noticias populares ahora