Al lugar arribó Adelaido Flores, titular de la DSPM.La plaza fue “tomada” por los taxistas, fue necesaria la intervención de elementos de la Dirección de Seguridad Pública, para abrirles paso.
Los reclamos entre ambos grupos se dieron en la Plaza Mayor.Ninguno se movió, unos no podían salir porque los autos no los dejaban. Al lugar tuvieron que arribar elementos de Seguridad Pública.Conforme pasó el tiempo, los ánimos se calentaron, cada uno en sus posturas y el número de taxistas se incrementó y empezaron a rodear la Plaza Mayor.Los choferes de Uber fueron a denunciar públicamente que son víctimas de hostigamiento, mientras que los taxistas buscaron entrevistarse con el secretario del Ayuntamiento.
 En el otro extremo, por la calle Galeana, los taxistas les reclaman que ruletean, que cobran en efectivo y que les roban el pasaje en el Distrito Colón, Paseo Morelos y los centros comerciales.
Los trabajadores de Uber, alrededor de 40, con vehículos de modelo reciente y limpios, se quejaban de que las autoridades municipales no los dejan trabajar y que los taxistas los provocan.Lo que empezó como una concentración pacífica en la Plaza Mayor; por un lado organizaciones de taxistas y por otro de choferes de Uber, estuvo a punto de generar violencia ante los reclamos que se hicieron ambos.Taxistas acusaron que los choferes de Uber portan placas vencidas o de otro estado.Taxistas y socio conductores de Uber miden fuerzas.