Penélope Cruz homenajea a su amigo Karl Lagerfeld

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Mientras Karl Lagerfeld pasaba sus últimos días en París, en Madrid Penélope Cruz se ponía delante del objetivo de Peter Lindbergh.

Fue el propio diseñador alemán quien quiso que Lindbergh retratara a la actriz en un reportaje único para el que la intérprete seleccionó algunos de sus diseños predilectos desde la llegada de Lagerfeld a Chanel, en 1983, hasta la colección para esta primavera.

Nadie sospechaba entonces que el káiser de la moda estaba a punto de morir, aunque Penélope Cruz tuvo un presentimiento.

"Cuando me puse el traje rojo de 1983, noté la lana y sentí un escalofrío. Todos sabíamos que no había salido a saludar al final del desfile de alta costura de enero y que no se encontraba bien, aunque no se sabían los detalles. Tuve un momento a solas, cuando me vestía... y horas más tarde murió", recuerda. El reportaje es el eje central sobre el que gira el homenaje que la actriz española ha dedicado a Karl Lagerfeld en el número de abril de la revista Vogue España, del que es además editora. Esa foto con el traje rojo es la portada del especial en el que Penélope se ha implicado. "Cuando recibí la propuesta, me creó dudas por el compromiso de tiempo que implicaba. No quería poner mi nombre y luego no participar de verdad en el día a día", explica la actriz. "He querido responder a esa confianza y compartir cosas que me inspiran o que han sido importantes en mi carrera y en mi vida, incluso dando voz a quienes me han ayudado. No solo hemos hablado de moda, es un número sincero. Siento que llevo entrenándome para eso desde que era una niña. En la peluquería de mi madre, estudiaba el comportamiento de las mujeres, esa fue mi primera escuela de interpretación. Pasaba mucho tiempo con las revistas, diseñaba sobre ellas, las cambiaba o recortaba". La actriz fue la única de las musas de la casa francesa que desfiló en la colección póstuma de prêt-à-porter otoño/invierno 2019. Lo hizo vestida totalmente de blanco y con una camelia, la flor que simboliza la maison, en la mano.

"Asistí a un desfile de Chanel por primera vez en 1999 y allí me presentaron a Karl. Después nos fuimos encontrando en diferentes sitios y siempre fue encantador conmigo.

Hará unos 15 años mi padre y yo cenamos en París con él, Stephen Gan y Hedi Slimane. En aquella época Karl y Slimane iban vestidos igual, era muy gracioso; y él fue tremendamente cariñoso con mi padre, aunque no hablaba español". Y añade: "Es verdad que fue un gran provocador y que a veces dijo cosas que no eran fáciles de entender. Pero, cuando pasabas tiempo con él, descubrías su parte generosa y amable. Era muy respetuoso con la gente con la que trabajaba y todas sus costureras le adoraban porque las cuidaba mucho. Es muy importante cómo hayas tratado a tu gente".

Muy pocas personas sabían que el gran diseñador estaba enfermo, que sufría un cáncer de páncreas, aunque todas las alarmas saltaron cuando no salió a saludar tras el desfile de enero de Chanel en París. Muchos se preguntan si sabía que la última colección presentada el 5 de marzo iba a ser la última de su extensa y exitosa carrera como diseñador.

"No puedo saberlo y tampoco lo preguntaría nunca. Pero da la sensación de que así fuera. Era una despedida alegre. Sentí como si estuviera condensado el pasado, el futuro y el presente de Chanel. Aunque el concepto de la montaña era muy definido (presentó sus diseños en la recreación de una estación de esquí), las piezas eran una mezcla muy fuerte de distintos momentos. Y deja muy arriba su legado, con alas para que siga volando. Ha sido mágico y un gran honor formar parte de este momento".

Penélope Cruz siempre ha estado muy relacionada con el mundo de la moda. Tuvo una tienda que dejó porque no tenía tiempo para gestionarla bien.

Pero lleva ya casi cuatro años realizando una colección cápsula de bolsos para Carpisa, junto a su hermana Mónica, y en otoño presentó una línea de joyas con Atelier Swarovski. Antes colaboró con Mango y con Thavasa en Japón.

Cruz, como editora, también rinde homenaje a otros de sus personas fetiches. Hay un tributo a Donatella Versace, a quien encarnó en la serie American Crime Story en un papel que le valió nominaciones a los premios Emmy y Globos de Oro. Para ello, la actriz luce la recreación de uno de los diseños más emblemáticos de Gianni Versace: el traje de imperdibles que Liz Hurley lanzó a la fama en 1994, reeditado ahora por Donatella Versace para la colección pre-fall 2019. "El año pasado Donatella estuvo muy presente en mi vida al preparar el personaje. Pasé horas viendo entrevistas y llegué a convertirme en una experta de su historia".

La implicación de la actriz en el contenido ha ido más allá de las portadas.

Para una sesión interior de portadas imaginadas ha contado con la colaboración de compañeras de profesión como Úrsula Corberó, Bárbara Lennie, Ángela Molina, Carla Campra, Blanca Suárez, Inma Cuesta, Paz Vega, y la top model española Blanca Padilla.

"He disfrutado mucho las sesiones. Especialmente la de las portadas que yo he fotografiado", ha confesado. La fotografía es una de sus grandes aficiones.

Su relación con Pedro Almodóvar también tiene un sitio preferente en este número con un reportaje en el que el director abre las puertas de su casa para una paella en familia en la que se reúnen algunos de los protagonistas de su nueva película, Dolor y gloria.

44AÑOS tiene la actriz española Penélope Cruz, quien le rinde homenaje a su amigo Karl Lagerfeld en revista.
(VOGUE)
Moda. Imagen interior del número de abril de 2019 de Vogue España, con Penélope Cruz con vestido y chal de Karl Lagerfeld. (VOGUE)
Portada. Penélope Cruz fotografiada por Peter Lindbergh para el número de abril de 2019 de Vogue España, vestida de Karl Lagerfeld. (VOGUE)
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