¿Por qué?

EDITORIAL MIGUEL FRANCISCO CRESPO ALVARADO

¿Cómo ocurre que, lo que antes fue objeto de críticas y denostaciones, hoy es justificado y hasta apasionadamente defendido? ¿Qué tienen de distintas la corrupción y las ineficiencias actuales que ya no son dignas de rechazo como las de antes? ¿Por qué los abusos y los excesos de hoy no perturban ni indignan como los de ayer? ¿Cómo es que los conflictos de interés dejaron de ser merecedores de reclamo?

¿Y si en lugar de preguntarnos dónde estábamos antes quienes señalamos y criticamos lo de ahora se preguntan ustedes por su situación actual? ¿Cómo le han hecho para dejar de ver lo que antes les resultaba tan evidente? ¿De qué manera olvidaron que estuvimos juntos, quejándonos por lo mismo que ahora les ha dejado de indignar? ¿Por qué antes nuestras críticas y reclamos eran festejadas y hoy son causa de repudio?

¿Qué pasó que dejaron de exigir aquello que antes consideraban justo? ¿Por qué les bastan las palabras de un individuo para cesar su lucha? ¿Qué los motiva a defender furiosamente un régimen tan lleno de huecos y falencias? ¿Por qué hoy el "es muy pronto" los satisface tanto?

¿Cuándo dejó de molestar la presencia militar en las calles? ¿En qué momento las compras sin licitaciones se hicieron justificables? ¿Por qué ya no indignan las muertes de activistas y profesionales de los medios de comunicación?

¿Qué tiene que suceder para que regrese su actitud crítica? ¿En qué punto van a decir un "en esto se equivoca"? ¿Cuándo van a tomar distancia para observar lo que ocurre con una perspectiva amplia que les permita apreciar de una manera más justa y menos pasional el devenir de lo que está pasando?

¿Piensan en verdad renunciar a todas sus demandas de antaño para conformarse con el "un poco mejor" de hoy? ¿Van a seguir sobredimensionando lo bueno para no tener que experimentar el dolor del desengaño por lo que no está bien? ¿A partir de cuándo un "los de antes también lo hacían" se volvió su argumento predilecto? ¿Qué los lleva a suponer que el autoengaño es la mejor disposición para enfrentar el presente y sus múltiples desafíos?

¿Continuarán por la vía de la descalificación de todo aquel que señale? ¿Seguirán matando al mensajero en vez de prestar atención al contenido de su mensaje? ¿Cerrarán, con tal de no dar su brazo a torcer, todo camino a la reflexión y el análisis? ¿Seguirán suponiendo como verdadero sólo aquello que refrenda su postura?

¿Por qué creen que México ya no los necesita críticos, demandantes y participativos? ¿Por qué?

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