
Marisela Guzmán Ruiz, quien durante la explosión en la Torre de Pemex se encontraba en la planta baja del B2, tiene fracturas de columna y dislocación de cadera y "sería un milagro que ella volviera a caminar", dicen los médicos.
"De las dos operaciones que le hicieron salió bien, pero nos dan pocas probabilidades de que pueda volver a caminar. Con la fractura se oprimió la médula espinal, son muy pocas las posibilidades (de que vuelva a caminar) aún con rehabilitación física. Ojalá Dios quiera que ocurra un milagro y empiece a mover sus piernas", comentó María Elena Pineda, sobrina de Marisela, de 55 años.
Guzmán Ruiz, a quien la operaron del brazo izquierdo y de la columna, "para colocarle tornillos y una placa", no sabe que es poco probable que vuelva a caminar, pero se lo imagina. "No siente las piernas de la rodilla para abajo y no se puede mover. Nos pregunta por qué no las siente, si va a quedar paralítica, dice que no quiere estar así. Nosotros le decimos que con rehabilitación, que poco a poco", contó María Elena.
La lesionada, internada en el Hospital Ángeles de Interlomas, está casada y tiene dos hijos, uno de 18 años y otro de 16. Ellos tampoco saben sobre la situación de salud de su mamá porque "se alteran mucho".
"Cuando llegó al Hospital Ángeles estaba muy grave y había posibilidades de que ella muriera. Ahorita está en terapia intensiva, pero va evolucionando bien. Es probable que mañana la pasen a terapia intermedia".
María Elena indicó que es urgente que su tía, quien es oficinista y trabaja en la planta baja del B2, reciba apoyo psicológico por lo que vivió durante la explosión y por su actual situación, sin embargo, aún no se la proporcionan.