EL SIGLO DE TORREÓN
SAN PEDRO, COAH.- José Alberto Esparza Soto, es uno de tantos “mojados” mexicanos que se han ido a Estado Unidos para mejorar las condiciones económicas de sus hijos y esposa; pero es de los pocos que regresan obligados porque su familia lo necesita.
Desde 1992 fue por vez primera al otro lado, su esposa hijas y su único descendiente varón, lo despidieron con la esperanza de que su vida cambiara. Y así fue. Luego de ir y venir durante varios años, la enfermedad de su único primogénito lo obligó a regresar a su ciudad natal.
Corría el año 2000. José Alberto ya había estado en Texas, Kentucky y Canadá, trabajando en restaurantes, de albañil, intendente y todo lo que se ofreciera. Seguido mandaba dinero y su familia vivía de una manera decente.
Pero un