L U N E S
Leyendo los diarios y las revistas uno acaba por creer que en México no pasa nada verdaderamente importante. Tanto es así que, por no tener nada que hacer nuestros políticos, siempre tan activos, ya se ocupan de las próximas elecciones, diligencia que en sexenios anteriores no atendían sino hasta el penúltimo año de gobierno. Y aunque el sabio Fidel haya dicho en el pasado que el que se movía no salía en las fotografías donde en el futuro sería importante figurar, nuestros políticos andan ahora más movidos que Ana Gabriel en las pistas de carreras, lo que prueba que, efectivamente, todo cambia, y que lo que antes hacía ganar ahora puede hacer perder. Y, pues, bueno, el tiempo de nuestros políticos en lo único que se va es en declaraciones que tampoco tienen por qué ser definiti