No soy diestro en eso de amarrar navajas. Lo mío tira más bien a la concordia, al buen entendimien-to, al diálogo como medio para arreglar los conflictos que en el curso de la vida se presentan. Los problemas surgidos en la vida pública necesitan también de ese diálogo, de esa concordia y buen entendimiento. Sin embargo creo que la desavenencia surgida entre el Presidente Fox y el grupo de gobernadores que forman la Conago será útil en el proceso de mejorar la vida nacional de México. Por primera vez desde hace muchos años los mandatarios estatales no se muestran sumisos y obsecuentes ante el Ejecutivo, y reclaman aquello a que se sienten con derecho. Quizá las formas han sido ásperas y ríspidas, pero igualmente ríspida y áspera es la arrogancia de Gil Díaz, cuyos procedimientos están muy