
Cecilia y sus dos hermanas llevan siempre una sonrisa a cada uno de los conductores que atienden, saben que a pesar de sus necesidades deben de realizar un buen trabajo limpiando los parabrisas en la ciudad.
Hace dos años las tres hermanas decidieron dejar la ciudad de Durango para mejorar su calidad de vida en la Comarca Lagunera, ante la falta de preparación académica y las pocas oportunidades comenzaron a limpiar parabrisas.
"La gente nos insulta o nos falta al respeto, no saben que tenemos tiempo pidiendo trabajo y estamos muy necesitadas...de todas maneras siempre hay que ser optimistas", dice la joven.
Al quedarse sus padres en Durango han tenido que estudiar y trabajar durante todo el día sin su apoyo, hecho que las ha convertido en blanco de múltiples riesgos.
"Nos han