Reportajes sábado 17 de sep 2011, 8:54am - nota 1 de 1

Al rescate de la Hacienda de Pedriceña

Por: DOMINGO DERAS TORRES
Hacienda de Pedriceña. A la derecha se encuentra la segunda hacienda grande en donde pernoctó Benito Juárez, al fondo se ubica la tercera hacienda que data de finales del siglo XIX y principios del XX, del lado izquierdo, la capilla.


Localizada al norte delmunicipio de Cuencamé, en el Estado de Durango, la antigua hacienda de Pedriceña que data de la época colonial es un sitio histórico que ha sido objeto de la atención de las autoridades estatales, federales y su actual propietario; en los últimosmeses, se ha realizado una serie de obras tendientes para su rescate y conservación.

En su libro “Haciendas de Durango”, el historiador Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, señala que a mediados del siglo XIX el inmueble fue propiedad de Tomás de la Pedriza, de donde tomó su nombre. El lugar tiene valor y relevancia históricos porque ahí dio el “Grito de Dolores” el presidente Benito Juárez, el 15 de septiembre 1864; aledaño a las viejas construcciones se encuentra el ejido conocido como “Cuatillos”.

Doctorado en historia por la Universidad de Michoacán, Vallebueno Garcinava apuntó que la vieja capilla novohispana se edificó durante el siglo XVIII. Adentro del templo se encuentran varios óleos, entre ellos uno de gran dimensión conocido como “el de Ánimas”, los demás son una recreación de la vida de la Virgen María; originalmente fueron dieciocho, pero dos fueron robados hace años y quedan solamente dieciséis.

Los lienzos se deben al artístico pincel de Nicolás Simón de la Peña y Zaphia.

Entrevistado en la histórica casona que hospedó al presidente Benito Juárez en 1864, el licenciado Gabriel Villalobos Máynez, actual dueño del vetusto casco de la hacienda de Pedriceña, manifestó que en el rescate del lugar ha intervenido el Instituto Nacional de Antropología e Historia de Durango, a cargo del doctor en arquitectura Alberto Ramírez y Ramírez, mediante un interesante programa que tiene como fin la preservación de antiguas iglesias en la entidad.

A cargo de esta dependencia se encuentra la restauración de la capilla que está dedicada a la Virgen del Refugio, los trabajos también buscan la recuperación de los viejos edificios del lugar para que recobren sus acabados de los siglos XVIII y XIX. El gobierno del Estado de Durango, a través de la Secretaría de Obras Públicas y de la Secretaría de Turismo, esta última a cargo del licenciado Juan Ávalos Méndez, iniciaron la reconstrucción de algunas áreas del centro histórico donde el presidente Benito Juárez dio el “Grito” de Independencia el 15 de septiembre de 1864.

Está calificado como centro histórico del sitio la casa grande de la hacienda, la placita y la vieja capilla colonial. Agregó Villalobos Máynez que “las calles que circundan la plaza están empedradas, así como la calle que da al frente de las antiguas fincas ya referidas y el nuevo cableado eléctrico que se instaló es subterráneo. Las banquetas son de cantera y en la plaza se pusieron luminarias tipo faroles, así como bancas de fierro vaciado y dos fuentes también de cantera; de manera simultánea se sembraron palmas datileras”.

Se construyeron, en diferentes etapas, tres casas de la hacienda. La primera desapareció y fue edificada en los tiempos de la Nueva España, de esa finca únicamente quedan algunas columnas y arcos de cantera, restos que recuperó el licenciado Villalobos Máynez y los reconstruyó en la parte posterior de la tercer casa a un costado de la centenaria noria. La segunda casona es donde pernoctó el Benemérito de las Américas, en su viaje a Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua), cuenta con marcos de cantera en sus puertas y ventanas, los barandales de las últimas son de fierro forjado; en la habitación donde durmió Juárez se instaló mobiliario antiguo donde se aprecia una cama de metal con chapa dorada, así como el área del comedor que también fue dotada de piezas de la época.

Comentó el propietario que su bisabuelo Jesús Villalobos Galarza, de origen jalisciense, se dedicaba a la transportación y comercialización de mercancías desde la capital del país hasta la fronteriza Ciudad Juárez a finales del siglo XIX; fue precisamente en las postrimerías de la centuria antes mencionada, cuando adquirió las tierras y construcciones de la hacienda de Pedriceña. “Originalmente este predio rústico tenía 22, 000 hectáreas, después dicha extensión se fue reduciendo por diversas afectaciones agrarias, y actualmente cuenta con 200 hectáreas. Él construyó la última casa grande de este lugar, cuando recién hizo su adquisición, el edificio posee un estilo ecléctico o sea es una combinación de diferentes modelos arquitectónicos”, abundó.

En el interior de la capilla se pueden apreciar diversas pinturas de factura barroca, obra del pintor De la Peña y Zaphia, ya referido. Indicó Villalobos Máynez que el deterioro de los lienzos es notable, sobre todo el Cuadro de las Ánimas que ha sido afectado por las goteras, el polvo y el deterioro natural del tiempo.

Subrayó que es urgente que las autoridades encargadas de preservar la conservación del patrimonio artístico de Durango, intervengan para efectuar la restauración de estas obras pictóricas que tienen casi tres siglos de antigüedad, así como de protegerlas de los ladrones de arte sacro que en años anteriores sustrajeron dos cuadros.

En la novohispana capilla de Pedriceña se puede contemplar su altar mayor, donde se encuentra entronizada la Viren del Refugio, en la hornacina superior que sirve de remate destaca una estatua de San Juan Bautista, santo al que se le debe el nombre original del lugar y que fue conocido hasta el siglo XIX como “San Juan de la Noria Pedriceña”.

En el altar lateral, ubicado a mano izquierda de la nave del templo, se localiza un lienzo dedicado a la Virgen de Guadalupe en el que en su parte inferior aparece el siguiente texto: “A devoción de D. Rodrigo de la Pedriza.

Nepomuceno Relles (sic) la retocó en el año de 1839 y pide un padre nuestro y un ave maría”; llama la atención de los visitantes el viejo púlpito tallado en cantera; Al entrar al recinto religioso, a mano derecha, se encuentra la escalinata que conduce al campanario y al coro, en éste se puede observar un antiguo pianopianola.

Al pie del altar principal de columnas neoclásicas se localiza una lápida de mármol de carrara que aloja los restos de una niña, miembro que fue del clan familiar de los De la Pedriza, su epitafio dice así: “María Michaud y Pedriza. Nació el 11 de marzo de 1887 y murió el 12 de junio de 1887”. Una vecina de la comunidad, de apellido Mancha, indicó que sobre el costado oriente de la capilla se encontraba un antiguo panteón que albergaba lápidas con fechas de inhumación pertenecientes a los siglos XVIII y XIX.

“Las losas eran de piedra labrada y quedaron sepultadas bajo tierra, esa orden la dio un sacerdote durante una remodelación que se hizo de este sitio, aledaño al templo y a la sacristía”, dijo.

El ejido “Cuatillos”, adyacente al casco de la añeja hacienda de Pedriceña, es una comunidad con cerca de 600 habitantes. “Ojalá que las obras de rescate de este lugar sean respetadas por los vecinos y los visitantes que deseen conocer estas centenarias construcciones, así como su antiguo mobiliario; tienen trascendencia histórica, su conservación es para beneficio de las presentes y futuras generaciones de duranguenses”, concluyó Villalobos Máynez.

DOMDERAS@HOTMAIL.COM

RECOMENDAMOS
Ordenar en línea Edición impresa + Internet
pulse: a para ver nota anterior, s siguiente, i para ir al inicio, f para ir al final.

Cia. Editora de la Laguna. Av. Matamoros 1056 Pte. Col. Centro, Torreón Coah. México, C.P. 27000
Conmutador: 871.759.1200 | Publicidad 759.1200 ext 1310 | Suscripciones 716.4514 | Telemarketing 759.1259 | Google
Para mayor información sobre el tratamiento de sus datos personales ingrese a : Privacidad
Síguenos en:

Hay 500 usuarios registrados en línea. »IR AL CHAT