
Nostalgia. Al pasar frente al ejido Santo Tomás el ahora heladero recordó los casi veinte años que trabajó haciendo ladrillos en el campo.Una jornada de trabajo más acaba de comenzar para Elías Hernández a través de la zona oriente de Torreón y gran parte de Matamoros, hoy espera vender más helados pues el calor en la región es sofocante.
Cansado de llevar empujando su triciclo, Elías pasa frente a un obrador abandonado en el ejido Santo Tomás de Matamoros, esta situación le hace recordar los días en que trabajaba produciendo ladrillos y las ganancias eran mejores.
"No tenía la gran vida pero estábamos bien, nos alcanzaba para vivir honradamente y mucha gente compraba los ladrillos en aquella época", cuenta el ahora heladero.
Durante casi veinte años Elías se especializó en la construcción de obradores para elaborar ladrillos en la periferia de Matamoros, sus ventas se extendían por toda la región y cada vez más per