"-Digineo -responde con severidad el señor cura al individuo-. Me dicen que tienes dos mujeres". "-¡Falso, padre! -se enoja el tipo-. ¡Le juro por la memoria de mis antepasados que ésa es una calumnia que mis enemigos han levantado contra mí! ¡Tengo por norma la casta continencia, la templanza y la sumisión de los bajos apetitos de la carne, por lo cual esa acusación de bígamo que me hacen hiere hasta lo más hondo mi recato y lastima las galas de mi honor!". -Está bien, hijo, está bien -lo tranquiliza el sacerdote muy apenado al ver la santa indignación del hombre-. Haz de cuenta que no te dije nada y vete en paz con tu mujer". "-¿Con cuál de las dos?". -pregunta el tipo-.... El atractivo pero tímido muchacho dice en su automóvil a la avispada chica: "-Rosibel: tú sabes que soy muy corto,