
Danza de la pluma. Un grupo de danzantes baila al son del tambor frente al altar de San Judas Tadeo.Al sonido del tambor se aglomera una fila de personas en las afueras de la casa de los Rangel Campa. Saben que después del tradicional rosario y la danza en honor a San Judas Tadeo se sirven las porciones de asado de puerco y sopa de pasta. "Lo hago en honor a 'San Juditas', para que nos siga dando salud y nos cuide de la inseguridad", aseguró doña Guadalupe Rangel, habitante de la colonia Nueva California de Torreón.
Vecinos, familiares y extraños, esperan con recipiente en mano y en una improvisada fila a que la "danza de la pluma" termine sus coreografías frente a ese altar de San Judas Tadeo, a pesar de que el olor del asado cada vez es más notorio entre los asistentes. "¡Primero vamos a rezar!" Es la indicación que doña Lupe da a sus visitantes, mientras tapa las ollas de comida a