
Aunque ella tenía solamente 14 años cuando tuvo la oportunidad de conocer al general, una imagen persiste en su mente:
La de un hombre al que quienes le rodeaban querían mucho.
En los recuerdos de doña Socorro Navarrete viuda de Flores, de 87 años, está muy presente la imagen del general Jesús Agustín Castro, que aunque no eran parientes consanguíneos, la vida los llevó a ser familia de afecto.
"Mi papá, Manuel Navarrete se casó con una prima hermana de Agustín, María de Jesús, y tuvieron una hija, ella sí era pariente directa del general, y al morir su mamá mi papá se volvió a casar y fue cuando nos tuvo a nosotros, pero el general siempre nos consideró como de su familia", narra emocionada Socorro. Cuenta que durante su niñez su hermana mayor, Juanita, fue la que se encargó de c