Llegó un señor al consultorio médico y le dijo a la recepcionista: "Tengo un problema con mi cosa". "¡Shh! -le impuso ella silencio bajando la voz-. Hay otras personas en la sala. Diga usted: 'Tengo un problema con mi oreja'". Obediente, dijo el señor con voz que todos pudieron escuchar: "Señorita: tengo un problema con mi oreja". La recepcionista, igualmente en voz alta, le pregunta: "¿Qué problema tiene usted con su oreja, señor?". Contesta él: "No puedo hacer que se levante"... Aussie Moutton, joven australiano de fuerte consistencia, viajó a Nueva York. Lo primero que hizo al desembarcar fue conseguirse una call girl. Cuando la tuvo en el cuarto del hotel procedió a sacar al corredor todos los muebles de la habitación, incluida la cama. Le pregunta con inquietud la sexoservidora: "¿Qué