Don Algón, salaz ejecutivo, le dijo a Rosibel, linda muchacha: "Quiero hacerte un regalo". Sugirió ella: "Me gustaría algo en blanco". Preguntó don Algón: "¿Un vestido?". "No -precisó Rosibel-. Un cheque"... El viajero de la ciudad le preguntó a Eglogio, ranchero de los Altos de Jalisco, y por lo tanto bien plantado: "¿Cómo hacen ustedes para tener hijos tan sanos y tan fuertes? Los que nosotros tenemos en la ciudad son enfermizos, débiles". Responde el alteño: "Es que por acá nuestros hijos los hacemos nosotros mismos"... La vecina pasó frente a la casa de Capronio. Iba vestida con brevísima falda de verano -de ver ...-; llevaba un escote hasta el ombligo; lucía medias de malla y zapatos de tacón dorado; traía bolsa de chaquira. Comentó la señora de Capronio: "Seguramente va de compras".