POR CECILIA AGUILAR ACUÑA
EL SIGLO DE TORREÓN
FRANCISCO I. MADERO, COAH.- Guadalupe Cortés Rodríguez de 78 años, fue una de las siete personas que se albergaron en el Gimnasio Municipal porque su casa registró notable deterioro por las lluvias pasadas. Luego de la tempestad, retornó a su hogar para continuar su vida sola y abandonada por sus dos hijos.
Angelina Sánchez Cardosa vive en frente de la vivienda de Doña Lupita en la colonia Nueva Linares, -como sus vecinos le llaman cariñosamente-, “qué triste que a su edad no cuente con un lazo de sangre que la procure, nosotros como podemos le damos un taquito, pero nada mejor que eso, que viniera de sus propios hijos”.
Ella dice que la ancianita manifiesta el proceder de la gente de su edad, “es bien terca, batallamos