Una señora se quejaba con su marido: "-Rigoberto, mira cómo me traes, muy mal vestida; no me das para arreglarme bien. La gente que venga a la casa va a creer que soy la cocinera”. "-No te apures, -responde el señor-. Bastará que les des lo que cocinas para que sepan que cocinera no eres”... El nuevo pastor del templo escogió como tema para tratar en su primer sermón el importante tema del pecado. Su sermón impresionó profundamente a quienes lo escucharon, sobre todo a las mujeres, de modo que a la semana siguiente apareció en el boletín de damas de la iglesia la siguiente nota: "Damos la más calurosa bienvenida al nuevo pastor. Realmente las mujeres de la iglesia no sabíamos lo que era el pecado hasta que él llegó”... El apasionado galán dice a su novia en el automóvil: