TORREÓN, COAH.- Con su vieja cámara Polaroid, Pedro Bustos Jiménez ha pasado los mejores años de su vida, experimentó la prosperidad pero también las limitaciones económicas a consecuencia de los excesos propios de la juventud.
En 1947 Pedro se encariñó con el oficio de fotógrafo en su natal Nueva Rosita, Coahuila y desde entonces ha vivido de eso. “Es un orgullo trabajar por tu cuenta, es mejor mandarte tú mismo a ganarse un salario”, dice mientras platica sentado en una banca de la Alameda en un día como tantos.
A Pedro, de 75 años de edad, es normal verlo con su vieja cámara Polaroid con la que ya tiene más de 40 años, cubierta con una franela roja “para que no le entre la luz”, en la Alameda Zaragoza, por donde se alquilan los caballos poney, de los que tambié