
Las lágrimas y el dolor fueron reales. Después de dos semanas de ensayo, los pequeños de la catequesis de la parroquia San Felipe de Jesús realizaron la representación del Vía Crucis, pero la emoción fue tanta que el pequeño "Cristo" se desvaneció por algunos segundos antes de ser "crucificado".
EMOCIÓN En la escenificación de la Pasión de Cristo participaron 30 niños, y algunos se emocionaron hasta las lágrimas, mientras que Ricardo, el pequeño que interpretó a Jesús, se desvaneció por unos segundos antes de iniciar la novena estación.
Durante ocho estaciones, el pequeño Ricardo dio muestras no sólo de una buena actuación sino de su fe. María del Refugio Jacobo, una de las organizadoras del Vía Crucis, dijo que se tomó su papel muy en serio.
El pequeño Ricardo se repuso en unos