
Escarban. Maquinaria pesada continúa desalojando las toneladas de tierra que mantienen sepultado a un minero. EL SIGLO DE TORREÓN / RENÉ ARELLANO"Lo que queremos es que no dejen de buscar, que no nos abandonen. Que le echen las mismas ganas que cuando encontraron a los otros (mineros)", pide la familia de José Guadalupe Molina Ibarra, el minero desaparecido tras el derrumbe de la mina Torrecillas, en el ejido Pedriceña, perteneciente al municipio de Cuencamé.
Instalados bajo una sombra hechiza, a un costado de una camioneta, en los terrenos de la mina, Teresa y Magdalena esperan noticias.
José Guadalupe Molina Ibarra, es el tercero de 11 hermanos, tres que como él se han empleado en la minería. Hace apenas un mes comenzó a trabajar en Torrecillas y hoy su familia espera su rescate.
En casa lo espera el pequeño Guadalupe, su hijo de seis años. Así como su esposa y su madre, ambas no han acudido al lugar por la afectación qu