Dos agentes viajeros conocieron en el pueblo a unas muchachas y las llevaron a bailar. Al salir del antro les hicieron una proposición: "¿Qué les parece si vamos a nuestro cuarto del hotel?''. Pregunta una de las muchachas: "¿Traen aspirinas?''. "No'' -responde uno de los tipos, extrañado por la pregunta. "Entonces no vamos'' -dicen ellas. Pasó una semana, y los cuatro volvieron a salir. Se repitió lo mismo de la vez pasada. "¿Vamos a nuestro hotel, muchachas?''. ¿Traen aspirinas?''. "No''. "Entonces no vamos''. La tercera vez los agentes se compraron una buena dotación de aspirinas. "¿Vamos al hotel?'' -insistieron otra vez. "¿Traen aspirinas?'' -pregunta de nueva cuenta una de las chicas. "Sí''. "Entonces vamos''. Los agentes preguntaron, sorprendidos: "¿Por qué ahora que traemos aspirin