Himenia Camafría, madura señorita soltera, golpeó en tan mala manera a don Autumnio, apuesto caballero célibe, que lo mandó al hospital. "¿Por qué lo golpeó así?" -le preguntó el juez. "Fue a mi casa -explicó la señorita Himenia-. Empezó a abrazarme y a besarme. Me llevó a la recámara. Me desvistió. Me tendió sobre el lecho. Y luego soltó una carcajada y me dijo: '¡Inocente para siempre!'. Por eso lo golpeé"... Le pregunta un tipo a otro: "¿Le gustaron a tu esposa los rascadores de espalda que les regalé?''. "¿Conque eso eran? -se sorprende el tipo-. ¡Los hemos estado usando para comernos la ensalada!''... Con motivo de la Navidad el papá de Pepito le regaló un estuche de magia. Le dijo: "Si me desapareces la moneda te doy 10 pesos''. "¡Uh! -exclama Pepito con desdén-. ¡Rosilí y su novio m