Don Senilio se sentía un poco mal. El médico dictaminó problemas de presión, y le recetó unas píldoras y una copita de whisky cada día. Al mes el doctor llamó por teléfono a la casa de don Senilio para saber cómo seguía su paciente. Contesta la señora, y el galeno le pregunta: "-¿Ha seguido su esposo el tratamiento?''. "-Sí, -responde ella-. Sólo que en las píldoras tiene tres semanas atrasadas, y en el whisky lleva ya seis meses de adelanto''... Le dice un tipo a otro: "-No puedo aguantar a mi mujer. Continuamente me está molestando''. El otro se burla: "-¿No la puedes aguantar y has tenido con ella 12 hijos?''. "-Así es -reconoce el sujeto-. Quiero ver si algún día me le pierdo entre ellos''... En la fiesta la preciosa morena le reclama furiosa a un sujeto: "-¡Oiga! ¡Me está usted desnud