Torreón, Coah.- Las armas empleadas en el asesinato de Cipriano Floriano Navarrete, fue el motivo más que suficiente para que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) se deslindara de la investigación y se declarara incompetente para “turnarla a otra autoridad”.
Ese fue el pretexto que se argumentó en la citada dependencia para que se remitiera el caso del crimen del comandante del grupo antisecuestros a la Procuraduría General de la República (PGR), donde fue “revisada, analizada y radicada”, el 24 de mayo del año en curso.
Fuentes extraoficiales allegadas a la PGJE, señalaron que “las armas de uso exclusivo del ejército y las fuerzas armadas” fue el factor que se necesitó para dejar inconclusa la investigación y que fuera la PGR la que l