TORREÓN, COAH.- A pocos semanas de cumplirse un año de la muerte del comandante del grupo antisecuestros, Cipriano Floriano Navarrete, ultimado por gatilleros profesionales con “cuernos de chivo”, las autoridades encargadas de esclarecer el crimen “se tiran la bolita”, pues se presume que están involucrados personajes muy pesados dentro del narcotráfico e incluso funcionarios públicos.
Al respecto, la Procuraduría General de la República (PGR) guarda total hermetismo sobre el avance de las indagatorias, por considerarlo que entorpecería a éstas, cualquier dato que se haga a la opinión pública.
Por su parte, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), se deslindó de cualquier responsabilidad, al remitir el expediente de las pobres investigaciones llevada