En la fiesta le dice un invitado a otro: "Mira qué mujer tan horrible aquella que está allá. Ni por dinero me la tiraba yo". "¡Óigame! -protesta el otro-. ¡Esa mujer que usted dice es mi señora!". "Caray, discúlpeme -se azora el individuo-. Entonces sí me la tiro. Es más: de gratis"... Celiberia Sinvarón, madura señorita soltera, le dijo a su amiga Himenia, célibe también: "Supe que tienes un amigo negro". "Así es -responde la señorita Himenia-. Ya estaba harta de pasarme las noches en blanco"... Le dice el médico al maduro señor: "Lo siento, don Languidio. Esa operación sirve nada más para elevar el busto femenino" (No le entendí)... Después de estar 20 años en la cárcel -su sentencia era de 30- aquel reo escapó de la prisión. Su fuga fue noticia de todos los noticiarios de la tarde. Lleg