Hubo un seminario sobre orgasmo femenino. Nueve de cada 10 mujeres fingieron participar... "Júrolo por Dios, por Dios lo juro". Así decía Mariquina, la soltera del otro lado de la casa en que viví de niño, cuando aseguraba tener 29 años en vez de los 40 que le corrían ya por su desasosegado cuerpo. Yo no juro, pero sí digo que de haber sabido del homenaje que en Morelia se le rindió a don Luis Calderón Vega con motivo de su vigésimo aniversario luctuoso, habría asistido a la ceremonia. Gran mexicano fue don Luis, uno de aquellos panistas apostólicos a quienes cada derrota acendraba más para seguir librando el buen combate por la democracia. Yo no lo conocí. Me conmovió, sin embargo, la descripción que de él hizo su hijo, Felipe Calderón. Recordó cómo otro gran luchador de Acción Nacional,