Torreón, Coah.- Fueron varios años que trató de soportar la soledad, pero al final sucumbió. Alfredo Ramírez Martínez, ya no quiso vivir más tiempo alejado de su esposa e hijos y poco a poco se fue consumiendo en la bebida, hasta que consiguió lo que quería... morir.
De 29 años de edad, vecino de bulevar Magdalenas No. 13 de la colonia Lucio Cabañas, Alfredo con apenas la primaria terminada, se refugió en el alcohol luego que hace más de cinco años su esposa lo abandonó llevándose a sus hijos. Fue un largo lustro de una vida sin vida, en la que trabajaba de albañil para conseguir unos cuantos pesos y así poder emborracharse “para olvidar”, pero lo cierto es que se acordaba más.
Su hijo más pequeño acababa de cumplir dos años cuando lo dejó de ver, ahora tiene siete, dice la a