Don Vetulio, señor octogenario, llegó feliz con sus amigos del café y les dijo: "¡Anoche tuve una maravillosa noche de placer!". "¿Cómo?" -se asombraron los amigos. "¡Sí! -confirma don Vetulio, jubiloso-. ¡Dormí ocho horas corriditas sin levantarme ni una sola vez al baño!"... Le cuenta un señor a otro: "Mi hijo mayor ya no vive con nosotros. Tiene su propio departamento". "¿De veras? -dice el otro-. Y ¿cada cuándo lo ves?". Responde el señor, mohíno: "Cada 500 pesos"... Llegó al Cielo una otoñal señora, y San Pedro le preguntó su edad. Declara ella con naturalidad: "30 años". El portero celestial enarcó las cejas, y fue a consultar sus registros personales. "Aquí tengo una copia de tu acta de nacimiento -le dice con severidad a la mujer-, y aparece que tienes 65 años de vida". "Vamos, San