Temen que nuevo fenómeno acabe con humildes casas
POR CECILIA AGUILAR ACUÑA
EL SIGLO DE TORRÉON
FRANCISCO I. MADERO, COAH.- Tinas, ollas, jarros y hasta sartenes fueron utilizadas para sacar el agua que por los techos de carrizo, ventanas y puertas abruptamente se metía a la humilde casa de adobe. Dos pares de miradas angustiadas veían la escena en casa de Rosaura García Montes, eran los ojos de sus suegros, dos ancianos discapacitados que observaban cómo el agua llegaba hasta sus pies.
La tromba que azotó el pasado martes al ejido El Cántabro, puso a temblar a Rosaura, como al resto de sus dos mil habitantes.
Parecía que alguien dejaba caer cántaros de agua desde el cielo, comenta Rosaura, quien relata que la lluvia empezó en punto de las cinco de la madrugada y cesó a las 11 de