La única belleza verdadera es aquella que el tiempo no destruye. La frase que acabo de poner aquí, lo digo con esa humildad en la que nadie ha logrado superarme, debería ser inscrita en bronce eterno o mármol duradero. Sin embargo, por causa de la crisis, quizá termine por quedar grabada en una plancha de zoquete. (Sonoro vocablo es éste: zoquete, que la Academia, inexplicablemente, no ha registrado todavía con la acepción que tiene en México. Aquí usamos mucho esa palabra para nombrar al lodo. Viene del náhuatl "zoquitl", que significa cieno o barro. Igual se dice en otros países americanos, por lo cual es motivo de extrañeza que no aparezca el término en el diccionario de la doctísima corporación). La belleza efímera -la de la mariposa, la flor y la mujer- tiene su encanto; pero la que m