Si algún visitante extranjero me pidiera: "-Muéstreme por favor el subdesarrollo mexicano", yo lo llevaría a la Cámara de Diputados. Quinientas curules, casi todas vacías aunque estén ocupadas. Hay ahí tanta ideología como en un molusco, y los guardianes de las puertas tienen instrucciones terminantes de cerrar el paso a cualquier principio ético que quiera entrar. Comparar con un palenque ese recinto es infamar a los palenques, deturparlos. ¿Cambiará de talante ese herradero con la diputación que llega? Quién lo sabe. La nación pide una legislatura más honrada, que ponga los intereses de la patria por encima de conveniencias de partido, y más eficiente, capaz de romper el nudo gordiano que tiene paralizado a este país. Ante esa gárrula asamblea acudió Fox a presentar su tercer informe de