
Crisis para los muertos. Hasta la tradición de comprar pan de muerto los días primero y dos de noviembre se ha visto afectada por la falta de poder adquisitivo y porque ahora el pan está más caro.
La crisis pega a las tradiciones mexicanas. La costumbre de comprar pan de muerto para el primero y dos de noviembre, también refleja los negativos efectos de la crisis económica y el desempleo, dice Julio Luna Solís, delegado de la zona norte de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa).
Expresa que actualmente es poca la venta de este singular alimento. La gente que puede comprarlo lo hace, aunque le salga más caro, en "las grandes tiendas comerciales, porque ahí realizan las compras a crédito".
Este pan se consume más en las oficinas porque los empleados se "cooperan'' para comprarlo.
Indica además que el consumo de pan en general, uno de los alimentos considerados como básicos, reporta apenas un incremento en ventas de un 5 por ciento, mientras que para novi