POR ARTURO GONZÁLEZ GONZÁLEZ
EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- Una calle de tierra sin nombre, sin agua, sin luz ni drenaje, revela el contraste de vivir en este municipio, a la orilla de San Antonio de los Bravos. En primer plano: montones de basura, pepenadores de láminas y niños jugando entre el polvo. Al fondo: la mancha urbana que se expande con sus nuevos fraccionamientos del oriente-norte de la ciudad.
Los Corrales o la Acequia le llaman unos, pero lo cierto es que no se ha bautizado. Aquí mora María de los Ángeles, tiene 15 años viviendo en este rincón del ejido torreonense y comenta que han tenido que aprender a vivir con la falta de pavimento y de servicios como agua potable, alumbrado, alcantarillado y energía eléctrica.
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