Hace tres años que el Brazo de Plata partió de su casa, el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) aguardó paciente el regreso del hijo descarriado, y el robusto esteta está listo para inundar con su carisma y tonelaje la vetusta arena Coliseo este domingo, cuando reaparezca en el ring que lo vio nacer.
“Estoy muy contento, ando como niño con juguete nuevo por volver a la empresa que me vio nacer”, dijo emocionado el famoso luchador mejor conocido como “Porky”.
De su paso por Triple A ya quiere olvidarse, pues ahí llegó a decepcionarse de la lucha: “No me daban trabajo y opté por salirme porque me estaba muriendo de hambre, cuando un promotor te boicotea es un infierno”.
Refugiarse en los independientes fue la mejor decisión, y las manos peludas de los Perros del Mal lo abrazaron dándole una nueva oportunidad: “Damián y el Perrito me dijeron ‘usted es un superestrella y con los perros tendrá un lugar estelar, lo hicieron y volví a tomar fuerza”.
Pero el destino le tenía preparada una sorpresa, fue en el aeropuerto, donde al volver de un viaje de trabajo, la suerte le brindó una nueva oportunidad: “Iba en silla de ruedas porque andaba mal de las piernas y traía la presión alta, entonces me encontré a Paco Alonso y le dije, patrón regresame a mi casa, y me contestó que él no me había corrido”.
Una cita para el siguiente día fue el pase de regreso a la empresa, y reapareció en Querétaro: “Fue contra mi peor enemigo, el Brazo de Oro, y nos fue muy bien; después el martes en Guadalajara fue todavía mejor y el domingo en la arena Coliseo eso va a reventar”.
Ciento cuarenta kilos de simpatía y experiencia sobre el ring lo avalan: “Estoy al cien por ciento para dar lo mejor en el lugar que me vio nacer”.
Este domingo los japoneses y Ray Mendoza Júnior serán sus sinodales, pero en su mente está la Peste Negra: “Cuídense por que ‘Porky’ ya llegó y va a acabar con los rudos, me gustaría aventarme un trompo con los mugre, basura y smog, a esos de la Peste Negra los voy a parar en seco”.