
Carlos Rafael Castillo García, de 19 años de edad, recibió auto de formal prisión en el Juzgado Segundo del Ramo Penal por el delito de extorsión, que en Coahuila ya es un delito grave y no tiene el beneficio de la libertad bajo fianza y se quedó en el Cereso.
El joven es acusado de extorsionar a un comerciante que tiene a su hijo desaparecido.