
Muertos. Esta imagen fue la más "decente" que vieron los vecinos y funcionarios de casilla de la colonia Compresora este 18 de octubre. Pecho tierra, con las manos en la cabeza o en los oídos para mitigar el sonido de las ráfagas y en el pensamiento una plegaria, los encargados de la casilla 1286, instalada en la escuela Álvaro Obregón de la colonia Compresora, sobrevivían la jornada electoral este 18 de octubre.
Eran las 12 del día y pensaban que había pasado lo peor: el aterrador hallazgo de las 7 de la mañana, cuando justo frente a la primaria un grupo de policías delimitaba el área donde "amanecieron" dos cadáveres de hombres cuyas camisetas ensangrentadas cubrían sus cabezas dejando ver huellas de tortura en sus cuerpos.
Con este panorama inició su jornada la presidenta de esa casilla, Lucía Vázquez Hernández.
Aun así, tanto Lucía como las diez personas que estaban en la primaria, entre encargados y observado